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martes, 7 de abril de 2015

Mentiras de nuestros padres

¡Puff! Hoy me ha dado por mirar en las carpetas viejas. Sí, esas que se llaman “Relatos” así, en general, y no hay ni una sola etiqueta detrás. Y además está en un directorio que no miro nunca y... bueno, es algo así como un agujero negro pero me recuerda que hubo una época que escribía, escribía muchísimo. Y no solo novelas, tengo docenas de cuentos, de microrrelatos, de mil cosas que hacíamos en un foro de escritura en el que estaba metida. Ejercicios de escritura automática, concursillos, pequeños retos que nos poníamos para mejorar... Eran cosillas, a veces ponías un par de personajes y tenías que inventarte una situación, o poníamos una foto y teníamos que describirla. La verdad es que eran ejercicios guapos que daban relatos bastante resultones e ideas para aprovechar luego (era la época en la que participaba en mil concursos).

            Buscaba otra cosa la verdad (y no la he encontrado así que toca rebuscar en otro disco duro), pero viendo que tengo material para hacer mil actualizaciones, os dejo el resultado de uno de esos ejercicios (ahora no recuerdo de qué iba el asunto, creo que se trataba de hacer un microrrelato con la frase “el cielo es azul”).

Mentiras de nuestro padres

Dicen que el cielo es azul. Mienten.
            Alguien me dijo una vez que el cielo era azul porque reflejaba el mar. Menuda tontería. Si el cielo reflejara lo que sucede en el planeta sería rojo, rojo como la sangre derramada, como el fuego que lo arrasa todo. Sería gris, como la tierra quemada, como las vigas de hormigón que se alzan hasta el cielo. Sería negro, como el luto de las madres, como el vacío de nuestra alma. Sería marrón como los suelos yermos. Incluso podría creerme que una vez fue verde, pero no sería azul. No. No hay nada azul salvo tus ojos y por muy bellos que sean no pueden ser el reflejo del cielo.
            Los otros me dicen que soy un ignorante, que llevo demasiado tiempo en las profundidades de la tierra para recordar cómo es el cielo. ¿Y ellos sí pueden? Pueden recordarlo tanto como pueden respirar aire fresco: con la imaginación y en sueños.
            A veces, yo también creo que recuerdo el cielo azul. Puedo verme caminando entre la hierba: me llega hasta las rodillas y me hace cosquillas. Río. ¿Te lo puedes creer? Yo riendo; sin duda debe de ser un sueño. El aire fresco peina mi cabello y me inunda con un embriagador aroma a ¿flores? ¿melocotones? Es tan difícil darle nombre a un olor que nunca más podrás sentir…
            ¿Cuánto hace desde que todo acabó? Ya sabes a que me refiero: el mundo, ¿cuánto hace que murió? ¿Cuánto hace desde que nos vimos obligados a recluirnos en las entrañas de la tierra como ratas, como alimañas que huyen del mal que han causado? ¿Cuánto tiempo entre que tuvimos que escoger entre la muerte rápida o la agonía silenciosa? Pero seguimos vivos, y eso debería importar.
            Ya no queda nadie de los primeros. Lo que lo causaron todo, los que nos condenaron a la oscuridad por el mísero precio de nuestra supervivencia. ¿Recuerdas lo que nos enseñaron? ¿Lo recuerdas? Yo aprendí muchas cosas, la mayoría no estaban en sus libros: «Baja la cabeza, esconde la cola y desaparece en silencio. Reza porque el tiempo arregle lo que has roto y muere antes de ver la mirada acusadora en tus propios hijos»
            Eso es lo que no querían que aprendiéramos, pero eso es lo que aprendimos. ¿Sabes que fue lo que me dijo mi padre antes de morir?: «Avergüénzate de lo que hicimos y llora recordando lo que tuviste. Los que vengan tras de ti no conocerán el cielo. Diles que el cielo era azul»

FIN

sábado, 19 de enero de 2013

Escribiendo Sexo

Imagen sacada de Google

O con ganas de conseguir lectores a base de polémicas. Porque, sí hijos míos, parece mentira pero en pleno siglo XXI hay gente que se escandaliza cuando hablamos de sexo. SEXO. Y no, no voy a hablar de 50 sombras de Grey. Creo que ya se ha dicho todo lo que se tiene que decir sobre el tema.
Unos cardan la lana y otro se llevan la fama.
Hace tiempo, me labré cierta reputación de meter demasiadas escenas de sexo. Voy a decirlo, soy un poco mojigata para hablar de según qué temas y como alguien saque esto en una conversación pública, me pondré colorada, me taparé la cara con las manos (sí, aunque suene a cliché, yo hago eso) y me saldrá humo por las orejas (esta vez sí, en sentido figurado). Así que imaginadme a mí, toda modosita, escribiendo escenas de sexo con todo lujo de detalles y luego, dándole la novela a su madre para que se la lea.
Bien, por suerte siempre he sido buena creando metáforas.
Sí, eh... ¡A mi madre le gustó la novela! No faltó el comentario de «demasiadas escenas de sexo», pero... ¡Ey! ¡A mi madre le gustó la novela!
Imagen de alguien sacada de google ¡sorry!
Luego ha habido otras novelas, otras historias, no en todas hay sexo pero en un proyecto en concreto el sexo tiene bastante importancia ya que la relación entre los protagonistas comienza con eso y se basa en eso, al menos, al inicio. Sí, hijos míos, estoy rozando la barrera psicológica que separa los géneros literarios. Ahora mi hermana, arrugaría el entrecejo de forma sutil y recurriría  a los miles de tópicos que pueblan un género del que nunca ha leído nada: ¡Oh, qué moñas!

Pues esa es la fama que lastra la novela rosa. Un exceso de glucosa.
He leído de todo, lo admito. Y sí, hay veces que necesitas un momento bonito cuando los protagonistas pasan por un auténtico infierno. Pero decir que por eso es moñas es como decir que por poner una cucharada de azúcar al café cargado eres una persona empalagosa. Hay de todo en la viña del señor, hijos míos, generalizar está feo.
Pero hace tiempo que me voy metiendo en terrenos más pantanosos que el sexo típico. Y ahora es cuando me pongo roja, escondo la cara y me sale humo de las orejas porque toca salir del armario. O mejor, que mis personajes salgan del armario. Porque lo que estoy escribiendo no es una cosa que se balancee por la ciencia ficción adentrándose en la novela rosa, no, se está metiendo en un precioso color morado. ¿He dicho ya lo buena que soy con las metáforas?
Estoy escribiendo homoerótica.
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Llamen a la Inquisición! ¡¿Es que sus padres no la educaron bien?!
La cosa comenzó con un reto personal. La verdad es que en las Crónicas salen escenas de sexo (no lo habríais dicho nunca, ¿verdad?) y sale un personaje bastante importante que es homosexual. La cuestión es que, en la segunda parte, bien... hay un fundido en negro. Hasta ese momento había escrito todas las escenas con lujo de detalles (demasiados, dirían algunos) pero en este caso, mi mente dieciochesca se vino atrás y no pudo hacerlo.
Y entonces fue cuando una amiga escribió para mí “la escena que debió ser y nunca fue”. Y después de ese vino otro. La cuestión es que me prometí a mí misma que si estaba convencida de que eso no estaba mal, ¿por qué no era capaz de describirlo? Así que una buscó una fuente fidedigna de documentación*. Por supuesto. ¡MANGA! (*nótese el sarcasmo pero... bueno, fue lo que hice. :P)
El Yaoi era un género que no me había llamado mucho. Sabía que existía pero todavía recuerdo que saqué el zumo por la nariz cuando descubrí que Toya y Yukito (Cardscaptor Sakura) no eran “amigos” exactamente. ¡Adiós a mi inocencia! 
©Cardscaptor Sakura

Una vez superada cierta aversión inicial (atavismos sociales demasiado arraigados) la verdad es que el género me encantó. Consiguió algo que no me había pasado nunca con el Shojo, y era que me importaran los dos protagonistas. Sí, en el Yaoi los roles están muy marcados y no tienes dudas en ningún momento pero... De alguna forma extraña, es más fácil identificarse con un uke yaoi típico que con una chica japonesa al uso. Es una pareja en la que se tratan como iguales (bueno, si no lo hacen son más por cuestiones jerárquicas que no de sexo), sus objetivos son los mismos y las conversaciones son de igual a igual. Y eso en un Shojo es imposible.
Curiosos del tema, recomiendo un par de series con el balance justo de sexo y romanticismo, Junjou Romantica y Sekaiichi Hatsukoi (esto sería más tipo culebrón típico) y Ai No Kusonabi (que a mí me pareció muy dura, que se aleja de los tópicos que uno establecería en el tema, sobre todo la parte de la glucosa).
Después de eso he leído varios comics (japoneses, americanos y producto nacional) y he tenido la suerte de toparme con alguna novela muy buena (mi introducción en el género fue con Juegos de Seducción y la calificaría como muy, MUY, recomendable).
Pues lo dicho, un mundo entero para descubrir más allá de las convenciones sociales. 
Apa, ya me he ido por la ramas. Volviendo al tronco principal, en alguna entrada de este blog comentaba que me sentía más cómoda escribiendo sobre chicos y que mis personajes masculinos me gustaban más que los femeninos. Así que una parte de mí siente que lo que ha hecho ha sido tirar por el camino fácil (excepto con las escenas de sexo que tardo HORAS en escribir menos de quinientas palabras).
Y claro, también está el placer culpable de sonrojarme, taparme la cara y hacer que mis orejas echen humo.
©Sekaiichi Hatsukoi


viernes, 4 de enero de 2013

Perfecto


Me he propuesto actualizar el blog más a menudo, aunque sea con entradas más cortas y siempre que no tenga nada nuevo que contar puedo hablar largo y tendido sobre mí y mis proyectos porque... escribo ¿lo sabíais?
En esta ocasión quiero hablaros de Perfecto.
Perfecto es una novela corta de ciencia ficción. Puede que sea la novela de ciencia ficción con más ciencia de las que he escrito y parte de unos personajes potentes y de una premisa interesante: ¿los monstruos nacen o se hacen?
El tema que trato no es un tema novedoso, ya se ha hablado de la clonación miles de veces así que uno podría pensar que se trata de más de lo mismo pero no es así. Quizá sea prepotente por mi parte pero lo que para mí es su punto fuerte para otros es su debilidad, y es la exploración de los sentimientos humanos. El meterse en la cabeza de alguien y sentir sus miedos y sus aspiraciones, quizá de una forma demasiado sentimental para ser bien valorada por los típicos lectores de ciencia ficción.
Hace tiempo que lo intento pero no consigo hacerme oír: lo que vendo es ciencia ficción para aquel que no lee ciencia ficción. La ciencia ficción es la excusa para que desarrollen una serie de historias que en otro contexto no tendrían la misma cabida pero no es leitmotiv de la obra, lo es las relaciones entre los personajes y la forma que tienen ellos de actuar ante lo que les rodea.
En Perfecto se habla de la búsqueda de la inmortalidad, de la ciencia como razón de ser por encima de cualquier tipo de ética que se revela como un lastre para el conocimiento, habla de racismo y trata, sobre todo, de un niño, de un niño muy especial; un niño perfecto.
Perfecto está ambientada en el universo del Sistema Eos, en una de las lunas de Origen, pero se trata de una historia completamente independiente y autoconclusiva.
¿Qué por qué lo hago en el sistema Eos cuando esa historia se podría contar en otro sitio? Buena pregunta, supongo que me gusta mi escenario e ideé esta historia para mostrar cómo era la gente de Origen. No soy muy inteligente. Me gusta contar mis historias antes de devanarme los sesos intentando averiguar cómo demonios voy a colocar una cosa así.  Seamos sinceros, ciencia ficción para no amantes de la ciencia ficción y novelas que están todas inmersas en el mismo universo.
Una locura, ¿verdad?

«Le costaba respirar, cada vez era más difícil hacerlo. El aire hervía al contacto con sus pulmones y salía convertido en un vaho febril. Cualquiera en su situación pensaría que estaba cerca, que pronto llegaría su momento. Ridículo. ¿Cómo podía ser la muerte su momento o el momento de alguien? Era el punto de inflexión en el que te dabas cuentas de todos los momentos que no podrías vivir. Él tenía esperanzas; tenía sueños. Tenía más esperanzas y sueños que cuando era joven y solo vivía por el maldito trasto. Tenía planes y quería verlos cumplidos.»

Violín by Abigel

«No debía tener más de catorce años, apenas si podía ser considerado un adolescente. Una mata de gruesos rizos rubios perfilaban las finas líneas de su rostro, remarcando sus pómulos y una mandíbula fuerte que se acentuaba con la edad. Sus ojos, de un azul tan eléctrico que la hacían dudar que fueran reales, la observaban sin parpadear a través de sus largas pestañas. Al principio le resultaba incómodo sostener esa penetrante mirada que parecía desafiarla a cada momento. Tardó un poco en darse cuenta de que era la forma de mirar del joven y que no había malicia alguna por su parte. Pero tenía una mirada tan magnética que la hacía estremecer, por eso, siempre intentaba evitar el encuentro de esos ojos.»


jueves, 21 de julio de 2011

Sobre proyectos prometedores; buscando el tiempo perdido.

A punto (o casi) de terminar la segunda entrega de las Crónicas de Eos: Fractura me encuentro con diferentes proyectos en el trastero prestos a ser continuados. Todos tienen historias que me atraen por un motivo u otro, y sus pros y sus contras.
Escribir algo como las Crónicas es relativamente fácil ya que tengo un pequeño grupo de animadoras (incluida mi madre) que se afanan a sacar los látigos si es necesario. Y de alguna forma, la estructura de la historia en forma de capítulos más o menos autoconclusivos, hace que me los plantee como un grupo de relatos más que una novela en sí. Por desgracia, este tipo de organización no es aplicable a otros escenarios. Y así a lo largo de los años, he ido acumulando una serie de proyectos que por un motivo u otro no he podido continuar.
Durante cada noviembre, el proyecto NaNoWriMo reta a los escritores a escribir una novela en un mes. Cincuenta mil palabras en treinta días. El año pasado lo empecé pero a mi pesar, tuve que dejarlo estar por motivos del trabajo. Como consuelo diré que acabé con la publicación de un libro, aunque no era el que quería escribir en esa experiencia ya que se trata del Volumen de Flora Ibérica de Hongos Calicioides. A nivel científico y profesional, un gran logro. Pero como he dicho, no era lo que quería escribir durante ese experimento. Este año, me planteo retomarlo y darle el necesario empujón a uno de esos proyectos pendientes (aunque por fechas, algo me dice que me veré en medio de la presentación de la tesis, con suerte, supongo).
Y aquí viene el dilema: ¿qué proyecto continúo?
Tengo cuatro candidatos posibles muy diferentes entre sí. Os dejo cuatro pinceladas por si os apetece ayudarme a decidirme.
OJO: TODOS LOS TÍTULOS SON PROVISIONALES COMPLETAMENTE.
-El Filo del Alma (ni se me pasó por la cabeza el juego de la play, lo juro).
Género: Fantasía Épica
Rou debería considerarse afortunado: es joven, guapo, rico, diestro con la espada y ni una sola mujer es capaz de resistirse a su cautivadora sonrisa. Siendo poco más que un crío, es incapaz de darse cuenta de que sus dones son más propios de los demonios de la tentación que de los humanos como él.
Una trifulca familiar es el detonante para el inicio de un viaje que llevará a Rou hasta el fondo del Abismo y que si nadie lo evita, concluirá en la destrucción del mundo.
-Camino de cenizas (o el título que me acabo de inventar ¬¬’)
Género: Fantasía con un toque de Steampunk (como Avatar —la serie de dibujos, ¡por Om!— o el Final Fantasy IX)
Suke tiene diez años y siempre ha sido un vincio del fuego, lo que significa que lleva diez años siendo un esclavo condenado a perder su voluntad y ser un simple observador dentro de su cuerpo.
Pero las cosas van a cambiar
-Alas Negras
Género: Fantasía urbana, terror.

John Doe ha conseguido sobrevivir. Ha dejado atrás un infierno pero ahora puede empezar a vivir. Es un simple camarero con una curiosa mascota; un cuervo que le sigue a todas partes. Pero las cosas comienzan a complicarse cuando, de repente y sin razón aparente, en su cuerpo aparece la marca de un disparo. Desde entonces, cada mañana se despierta más cansado y una nueva cicatriz aparece en su cuerpo.
Mientras tanto, en la otra punta de la ciudad se comienzan a suceder los asesinatos y aparecen los cuerpos. Todos tienen algo en común: ojos negros extraídos segundos antes de morir.

-A la Sombra del Sol Ciego
Género: Ciencia-ficción, romance
El mundo está muerto.
El único reducto de la especie humana habita en Siud’umbrie, la ciudad en las sombras. Allí, los seres humanos han evolucionado a pasos agigantados mediante mutaciones dirigidas y reproducción controlada. Todo vale para adaptarse al medio subterráneo.
La aparición de un extraño, un humano normal, hará temblar los cimientos de esa sociedad y replantearse su propia humanidad.

jueves, 16 de junio de 2011

Conociendo el Sistema Eos II: Las razas genéticas

Una vez prometí —bueno, en realidad… me lo prometí a mí misma– que escribiría una serie de entradas sobre el Sistema Eos. Si hace un tiempo os mostré el mapa estelar, ahora voy a referirme a uno de los sucesos históricos que marcan la historia y la geografía de dicho sistema: la Revolución Genética.
Hace mucho, mucho tiempo, en un lugar muy lejano conocido por todos como Sistema Solar, la raza humana intentaba superar sus problemas de superpoblación y falta de recursos lanzándose a la conquista de mundos nuevos. Eso, la mayoría de las veces, solucionaba parte de los inconvenientes de espacio, pero no los problemas de alimentación. Así que, inmersos en la vorágine de la ingeniería genética aplicada al ser humano, decidieron incorporar masivamente la posibilidad de tener fotosimbiontes.
-Humanos fotosintéticos:
Los ejemplos de simbiosis son muy abundantes en la naturaleza, pero quizás el paradigma de la misma sean los líquenes: organismos fruto de la simbiosis entre uno (o más) hongos (mycobionte) y una (o más) algas (fotosimbionte). Y eso simplificando.
Para que nos entendamos: los humanos fotosintéticos no tienen una mutación que les haga tener algas sino que tienen una mutación que les permite adoptarlas como fotosimbiontes. Esto les permite suplir gran parte de sus necesidades energéticas con solo tomar el sol.

En el Sistema Eos, hay tres tipos principales de fotosintéticos, clasificados según el color de sus simbiontes. La mayoritaria de ellos (y el 80 % de la población total del sistema) son de un llamativo color verde esmeralda ya que tienen Trebouxia homosymbiotica.
Ejemplos: Julio, Guille y Marcos Santacana.
Los mal llamados azules —en realidad su coloración oscila entre el negro azabache y el turquesa según su nivel de hidratación— tienen Nostoc homosymbionte y abundan más en las zonas alejadas del sistema como el planeta Óptima.
Ejemplos: Brunilda Yggdrasil.
Los nuevos ricos, de color naranja dorado, son la tercera de las clases y la más excasa. Los pigmentos carotenoides enmascaran el color verde de la clorofila y les hacen más resistentes a altas radiaciones. Pero en la actualidad, la Trentepohlia homosymbiotica se utiliza más por estética que por su sentido práctico: es bonita.
Ejemplos: Aunque no aparece ningún personaje con estas características, se les menciona en Galileo.
-Leónidas:
Resuelto el problema de la alimentación, el espacio volvió a ser limitante y un motivo de guerra más que justificado para las corporaciones comerciales. Así empezaron a incorporar mutaciones para formar al soldado perfecto: sin piedad; sin cerebro.
La primera, y más inofensiva, de las mutaciones fue dotarles de tapetum lucidum. Esta estructura de la retina, facilita la visión nocturna y permite captar longitudes de onda que se escapan a un ojo normal. Pero muchas veces, el funcionamiento de este órgano implica una duplicación de la imagen que dificulta la visión en detalle necesaria para, por ejemplo, la lectura. Esto suele ser una de las principales causas de que la mayoría de estos sujetos no tengan un gran nivel cultural.
La testosterona tiene una relación directa con el desarrollo de masa muscular, la estructura ósea y la agresividad. La adrenalina, mejora los reflejos, la tolerancia al dolor e incluso, la fuerza bruta ya que se superan los umbrales de la resistencia humana. Una nueva hormona, la spartina, variación de la testosterona pero activada por la secreción de adrenalina, se convirtió en la clave para dar vida a una nueva variación del mito del hombre lobo: los leónidas.
En situaciones de estrés, un leónida puede incrementar su masa muscular de forma brusca, así como su fuerza física. Les crece el pelo y las uñas y la sed de sangre nubla su juicio siendo difícil interactuar con ellos.


Como la spartina es un derivado de la testosterona, las mujeres leónidas solo tienen niveles basales y no se transforman, aunque sí tienen tendencia a ser más altas y fuertes.
Un efecto que se produce a consecuencia del metabolismo secundario de dicha hormona, hace que esta se disipe mediante la transpiración, formando un compuesto muy similar a algunas feromonas animales de atracción sexual. Esta propiedad de la spartina ha llevado al comercio ilegal de Amor Líquido, una versión sintética que se vende como potente afrodisiaco.
En la actualidad, los leónidas extraplanetarios están obligados a llevar brazaletes inhibidores que limitan la producción de spartina, lo que les permite llevar una vida “casi” normal.
Ejemplos: Riordan Luna-Roja, Tristan Mar-en-Calma, Alistair Valicourt, Geneve Mar-en-Calma.

-Óptimos:
Los mismos precursores de la Revolución Genética se miraron al ombligo y pensaron: "hemos solucionado los problemas de hambre universal y hemos creado una raza de súperbestias antropoformes, somos los mejores; queremos seguir siéndolo".
Así la élite científica, centró sus energías en ser más que lo demás. Si su característica principal era la inteligencia, la desarrollarían hasta los límites de lo insospechado.

Para empezar, decidieron que puesto que la entrada de datos se hacía mayoritariamente de forma visual, enfocaron sus esfuerzos en la optimización de los órganos de los sentidos, y de los ojos en especial. Un óptimo ve más y mejor, huele más y mejor y oye más y mejor.
Después, las mejoras se hicieron más complejas y a nivel cerebral. Consiguieron aumentar la capacidad retentiva del cerebro provocando una hipertrofia de las zonas implicadas en la memoria eidética y la cognitiva. Un óptimo es capaz de captar más cosas y de recordarlas mejor, lo que los convierte en grandes contenedores de información, aunque tienden a especializarse en sus campos.
La mayoría de óptimos viven en el planeta dual Óptima, el más remoto del Sistema Eos, y tienen cierta tendencia al aislacionismo. Aunque los tratados de Seguridad Interorbital han promovido la inserción de técnicos óptimos, preferentemente médicos, en la sociedad común.
Ejemplos: Oma Elharo.

-Humanos originales:
Propiamente no son una raza genética en sí, ya que se vanaglorian de la pureza de su linaje y rechazan todas esas aberraciones científicas surgidas tras la Revolución Genética. La mayoría pertenecen a la clase alta que no han visto necesaria la incorporación de simbiontes a su organismo porque nunca les ha faltado de nada.
A pesar de que presumen de su linaje original, lo cierto es que también se han visto afectados por la Revolución Genética, aunque en su caso con fines paliativos y terapéuticos. Han introducido en su genoma una serie de avances sobre todo implicados en la eliminación de enfermedades congénitas, cáncer y anomalías físicas y todos aquellos que conlleven el incremento de la esperanza de vida y la juventud. Corren rumores de humanos originales que podrían haber visto la Fractura con sus propios ojos.
La consanguinidad a la que se han visto voluntariamente sometidos aumenta la aparición de rasgos con bajas frecuencias que no suelen aparecer en el historial familiar. La sociedad original recela de los flujos génicos externos y valora tanto la conservación del propio genoma, que se han documentado oscuros casos sobre clonación humana en un afán de buscar la vida eterna unos, o de expandir el propio genotipo otros.
Ejemplos: William Alcott, las hermanas Valicourt.

Durante la Revolución Genética surgieron un sinfín de nuevas razas, cada cual más extraña. No todas tienen representación en el Sistema Eos, y muchas otras, no son más que meras anécdotas que acabarán desapareciendo debido a un fenómeno llamado Regresión Original, o la tendencia a revertir al estado inicial cuando se dan cruces entre diferentes razas. Así los mestizos siempre tendrán rasgos más atenuados que sus progenitores.
Y hasta aquí una nueva incursión al Sistema Eos. Espero que hayan disfrutado del viaje y vuelvan pronto. ^_^

jueves, 11 de noviembre de 2010

Las Crónica de Eos


Han pasado 342 años desde la Fractura... desde que se cerró el Puente que unía el Sistema Eos con el Sistema Solar. Al otro lado quedaron la cuna de la humanidad y los grandes creadores.
El nuevo sistema es una colección de mundos en vías de colonización, gobernados por corporaciones comerciales dispuestas a todo por el dinero y el poder.

Siempre han dicho que Julio Santacana, el capitán de la Valkiria, no es un tipo con suerte. Cuando tras años de no hablarse con su progenitor, circunstancias de la vida le llevan a ocuparse de la empresa familiar, descubrirá que la pequeña empresa de transportes viene con mercancía incluida: su familia al completo.

Las Crónicas de Eos es mi primera novela. Una Space Opera que promete engancharte de principio a fin.
Como pequeño adelanto, un relato basado en el mismo universo y con varios de sus personajes. Escrito previamente al argumento principal con la idea original de formar parte de la misma línea temporal. Pero azares de la vida y de la historia, al final ha sido imposible encajarlo dentro del continuo.

Con vosotros: De Ceniza Y Sangre

Y aquí, en ISSU


jueves, 3 de junio de 2010

Los Condenados inician su condena

Quiénes son los condenados, te preguntas.
Somos los moradores del Multiverso. Aquellos que viven en el inframundo literario. Aquellos que se alimentan de sombras y pesadillas.

No tememos a los monstruos porque son nuestros hijos: nacen de nuestra cabeza y se gestan con nuestras ideas más retorcidas. Fantasía, terror, ciencia-ficción y aquello a lo que nunca pudiste dar un nombre tienen cabida entre nuestras páginas. Relatos cortos con los que pasar un buen rato e iddeas perturbadoras que te perseguirán en tus sueños.

La cosas nunca serán lo mismo.

Mirarás por encima del hombro, desconfiarás de la abuelita del metro, y pensarás que un crucifijo de plata combina con todo.

Bienvenido, Condenado, te espera una larga condena
.

Los Condenados: Moradores del Multiverso, se trata de una revista literaria on-line, centrada, sobre todo, en Fantasía, Terror y Ciencia Ficción. En ella encontraras multitud de relatos cortos con los que matar, de nuevo, tus ratos muertos.
Ya está a pleno rendimiento. En este momento, activo los enlaces, que incluyen una versión en PDF, e-pub y un simulador on-line que hace que parezca un libro en tu pantalla. Además, en la edición on-line, contamos con Rosa-Negra, un trepidante Pulp por entregas que no os podéis perder.