jueves, 3 de febrero de 2011

Conociendo el Sistema Eos


Una amiga me sugirió hace tiempo que hiciera una serie de planos, mapas y esquemas para ayudar a los pobres viajeros a ubicarse en el Sistema Eos. Me pareció una gran idea y se añadió a mi interminable lista de tareas pendientes junto con cuatrocientos apéndices y explicaciones del escenario en el que se desarrolla la acción.
La mayoría de estas cosas no son estrictamente necesarias ya que los personajes y el contexto la explican por sí mismos, pero haciendo un resumen...

GUÍA DE VIAJE DEL SISTEMA EOS: TODO LO QUE DEBE SABER PARA SENTIRSE COMO EN SU CASA.

El sistema Eos es un sistema solar formado por:
  • Eos, que recibe el nombre de la diosa de la Aurora en la mitología griega, simbolizando la aparición de un nuevo sol) y que es una estrella espectral G2
  • Seis planetas naturales (Hades, Sparta, Verdara, Origen, K-Dick y Óptima)
  • Un planeta artificial (Galileo)
  • Cincuenta y cinco lunas conocidas, todas ellas en diferentes estados de terraformación.
  • Un campo de asteroides (El Mar de las Sirenas)
  • Y una considerable cantidad de estaciones espaciales: unas ligadas a planetas o lunas y otras de abastecimiento en las diferentes rutas comerciales (Termópilas, Eiffel, El Puente...).

Otro factor importante que el viajero despistado debe de tener en cuenta al adentrarse en el sistema Eos son los gobiernos del sistema:
  • Seguridad Interorbital: abarca la mayor parte de estaciones espaciales, Verdara y sus lunas, y Óptima y su luna. La sede está en Galileo. El caso de Verdara es un poco diferente, aunque forma parte de Seguridad Interorbital y comparten la misma legislación, tiene varios gobiernos independiente. Se trata de un planeta grande con un gran número de habitantes, y cada uno de estos estados suele tener características definitorias y características.
  • Cuerpos independientes: planetas con gobierno y legislación autónomos: Sparta y las lunas de Origen.
  • Cuerpos pertenecientes a corporaciones comerciales: varias corporaciones comerciales tienen el control de varios cuerpos celestes como la mayoría de las lunas de K-Dick y el planeta Hades.
Consideraciones finales para que tu viaje sea seguro: no te alejes de la zona de Seguridad Interorbital; nunca te desvíes de las rutas comerciales; no desciendas a las lunas en terraformación; ten cuidado si entras en territorio de corporaciones; no te acerques a naves abandonadas; nunca vayas a Sparta y nunca, nunca, recojas polizones en tu nave.




jueves, 16 de diciembre de 2010

Divagaciones de una mente cansada

¿Por qué escribo?
Es una pregunta que me planteo últimamente con demasiada frecuencia. Sin duda es que estoy muy cansada. Llegas a casa, haces la cena, acuestas al niño y, cuando por fin tienes un tiempo para ti, te sientas ante el ordenador y te das cuenta de que tienes veinte minutos antes de que te tengas que ir a dormir porque a la mañana siguiente te levantas a las 5.45.
Y aún es peor. En el trabajo estoy siete horas delante del ordenador. Acabo allí, y voy a la universidad donde estoy cuatro horas más con el ordenador. Y luego, cuando llego a casa y tengo tiempo para mí… Sí, lo habéis adivinado; me pongo en el ordenador.
¿Y para qué? Desde luego no es por dinero, ya me gustaría retirarme a vivir del cuento (literalmente hablando) pero todos sabemos que eso es difícil y estoy lejos de planteármelo en serio. Entonces… ¿por qué?
Porque necesito hacerlo. Porque quiero hacerlo. Porque me gusta hacerlo.
Y sí, a veces es sacrificado pero hay otras veces, cuando consigues llegar, cuando alguien ve lo que has leído y piensas que aquello que estaba sólo en tu cabeza ahora está en la cabeza de alguien más... entonces sientes que vale la pena.
Hay tantas cosas en la cabeza, tantas historias por contar, tantos mundos por descubrir… que no puedo resignarme a que se queden solo allí.
Así que seguiré con mi comportamiento masoquista, y consiguiendo tendinitis en las manos mientras aprovecho mis veinte minutos de paz tecleando una historia de dudosa calidad, pero que a mí me gusta.
Y de eso se trata, ¿no? De hacer lo que nos gusta.
Y a mí me gusta escribir.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Crónicas de Eos - Entrevista a Diana Muñiz/Bryoria


Por Erein


Crónicas de Eos
Entrevista a Diana Muñiz, autora de las "Crónicas de Eos", una estupenda novela de space opera que hará las delicias de muchos.
E: Buenos días Diana. Lo primero que me gustaría preguntarte es ¿por qué una Space Opera?
D: Hola, Er.
¿Y por qué no? Es un género que me encanta desde siempre y con el que me siento bastante cómoda. He leído bastante ciencia ficción y mucha fantasía, y de alguna forma, la Space Opera agrupa lo mejor de ambas. Normalmente, cuando se habla de Space Opera se utiliza cierto tono despectivo, sobre todo desde el ámbito de los lectores de ciencia ficción “dura”. A mí me gusta introducir algún concepto científico (como los receptores Wernicke o los trebuxiodes simbióticos), pero siempre para ayudar a la historia: para mí, la ciencia es una herramienta, no un fin.
E: Hay gente que la considera un “subgénero” más cercano a la fantasía que a la ciencia ficción. ¿Qué opinas sobre ello?
D: En vez de crear el continente tal, invento el sistema cual, y en vez de países tengo planetas… Supongo que por una parte sí, tiene más de fantasía que de ciencia ficción pero por otro lado… por mucho que se intente separar, la ciencia ficción no existe ergo es fantasía. Ahora bien, si ponemos a la ciencia real y al conocimiento científico en la balanza entonces, dependiendo de su grado de implicación, tienes los diferentes subgéneros de la Ci-fi. Y habría que juzgar cada caso concreto por separado. Por ejemplo: John Carter de Marte sería fantasía mientras que la saga Vorkosigan de McMaster-Bujold estaría dentro de Ciencia Ficción, y ambas, serían Space Opera.
E: Ahora, centrándonos en tu novela, me gustaría que comentases un poco de dónde salió la idea de escribir varios relatos ambientados en el mismo mundo. ¿Fue algo premeditado?
D: Sobre si fue premeditado fue sí y no a la vez. En un proyecto con unos amigos se barajaron diferentes temas para escribir unos relatos. Al principio, se había barajado la posibilidad de “El Extraño” y yo me empecé a imaginar la historia en la cabeza pero luego se cambió el tema y yo adapté una historia a mis personajes. Y al final ha sido una especie de reto personal: dame un tema y lo meteré en la trama. Lo que quieras: bosque, peste, escenas de toalla, objetos malditos…
E: ¿Cuándo te diste cuenta de que existía tal continuidad en esos relatos, que perfectamente podría hacerse una novela? ¿O no lo pensaste?
D: Creo que todavía no pienso en ello como novela. De alguna forma me recuerda más a una serie de televisión: cada episodio tiene sentido por sí mismo pero hay un arco argumental de fondo que cierra una temporada o más. Y la trama de fondo está desde el principio, han sido los capítulos los que han ido apareciendo con la sucesión de “retos”. Eso sí, he visto que tengo que hacerlos sucesivos porque sin premeditarlo, siempre vienen lastrados por algo que pasó en episodios anteriores (“Previously in Chronicles of Eos”).
E: Vamos, que no serían como los capítulos autoconclusivos de muchas series de televisión ¿no?
D: No son exactamente autoconclusivos porque no puede coger uno suelto y pretender saber quiénes son todos los personajes y de qué va la historia, pero si lo son en el sentido de que cada capítulo pasa algo y se resuelve ese algo aunque las consecuencias puedan perdurar a lo largo de los otros capítulos. Por ejemplo: si alguien se rompe un brazo en un capítulo, en el siguiente estará roto o le acabarán de quitar la escayola.

E: ¿Esta es la primera novela que terminas? ¿Cómo te sientes?
D: Sí, pero ya he dicho que es una novela un poco tramposa porque no tiene la estructura clásica de novela. Pero me siento… bien. Ya independientemente de que llegue a publicarse o guste o no, he acabado algo y eso siempre había sido mi pequeña maldición. Tengo una carpeta del ordenador llena con novelas comenzadas que esperan ver la luz algún día.
E: ¿Cuál fue el capítulo más sencillo de escribir para ti y por qué?
D: Esta pregunta es difícil… Quizás “Cuando el Mar se tragó la Luna”, porque es uno de los pocos capítulos en los que la trama está centrada en el hilo principal y ya sabía exactamente cómo hacerlo casi desde el principio.
E: ¿Y el más duro o difícil?
D: Puede que los dos últimos. En el primero porque hay una escena en la que lo pasé muy mal escribiéndola, y el último porque tenían que pasar cosas muy importantes a muchos personajes y me daba miedo el no saber hacerlo lo suficientemente bien. Durante todos los capítulos te vas preparando para el final y cuando éste llega no puedes permitirte decepcionar.
E: ¿Y tú has quedado contenta con esos dos capítulos y en definitiva con ese final?
D: Creo que nunca se está completamente satisfecho y si lo cojo, seguro que le retoco algo, pero creo que sí, que a grandes rasgos he conseguido más o menos lo que pretendía. Pero eso que lo digan los lectores, ¿no?

E: Aunque tengas amor de madre ¿cuál es tu personaje favorito?
D: Esta pregunta se las trae porque me gustan todos por cosas muy diferentes. Así que limitando la pregunta a la tripulación de la Valkiria, diría que Julio es el personaje del que estoy más satisfecha.
E: Y seguro que hay alguno que te caiga mal ¿De quién se trata?
D: Podría decir Gene, pero sería una respuesta fácil. Todos los personajes tienen sus defectillos, pero si nos referimos exclusivamente a la Valkiria, quizás Oma sea la que menos gracia me hace (y con eso no quiero decir que me caiga mal).
E: ¿En qué medida tus estudios y profesión te han influido a la hora de escribir esta serie?
D: Creo que bastante. Mis compañeros de trabajo se rieron bastante con lo de los trebouxioides simbiontes porque estoy haciendo un doctorado en líquenes (que como todos sabéis, es la simbiosis de un hongo y un alga) y supongo que para no meter mucho la pata si doy algún dato médico. Y me encanta todo lo relacionado con la genética, variedades, evolución dirigida…
E: ¿Podrías citar algún referente (algún escritor o incluso cineasta) que haya influido en tu forma de escribir o en el tipo de historias que escribes?
D: No lo sé. Creo que los antecedentes habría que buscarlos más en la televisión en series como Farscape (aunque mi hermana dice que le recuerda a Futurama). Aunque quizás McMaster-Bujold me haya influido mucho en su tipo de historias, capaz de mezclar combates espaciales y bailes de gala en la corte feudal. Y en cuanto al estilo, no sé, no creo que tenga uno muy marcado. Veo la película en la cabeza e intento explicarla bien, nada más.
E: Dinos… Si algún día se hiciese una serie de televisión ¿Quién te gustaría que la dirigiera? (vale soñar despierta) ¿Y quiénes serían los actores que podrían encarnar a los tripulantes de la Valkiria? (de nuevo, vale soñar)
D: Puffff. Algunas veces, cuando escribo los relatos tengo en la cabeza actores y entonces me es más fácil describir al personaje. Pero en este caso, quizás por los colores me era más difícil. Si empezamos por lo fácil: Riordan podría ser Taylor Kitsch (sencillamente porque es guapo y tiene esa cara de bicho que creo que encaja con el personaje pero vamos, no creo que sea muy difícil encontrar a alguien). Como Tesla me gusta mucho la chiquita que me sugeriste, Ana de Armas, porque es guapa pero tiene cara de niña. Como Guille… cualquier chaval con cara simpática (¿Nick Jonas?), como Marcos… no recuerdo el nombre pero el que hace de Robert Baratheon en Game of Thrones. Julio es complicado, pero puestos a decir nombres: Tom Cruise. Y Oma, no sé, sea quién sea se verá muy modificado por los de los ojos gigantes pero por ejemplo, Laura Dern (la de Parque Jurásico).

E: Una pregunta que me ronda por la cabeza… Gran parte de los protagonistas tienen nombres españoles, ¿por qué? ¿En algún momento te planteaste ponerles nombres ingleses?
D: Sí, me planteé ponerles nombres ingleses, pero dije que por qué: si sucedía en el espacio era un poco igual el país de dónde vinieran y por qué no España. Así que les puse los nombres de mi padre y sus hermanos y el apellido de mi suegra.
E: ¿Sigues algún patrón para seleccionar los nombres de los personajes de raza leónida? Porque está claro que son diferentes al resto.
D: Lo intento pero no sé si me sale. Son nombres del medievo francés, leyendas artúricas y cosas así. Con muchas R y G. Riordan era un personaje del videojuego al que estaba enganchada (como Alistair).

E: ¿Qué podrías decir a cualquiera que esté leyendo esto para que le picase la curiosidad de leer tu novela?
D: Que se lo pasará bien. Podría decir cosas profundas y eso pero la verdad es que lo único que pretendo es que el lector se lo pase casi tan bien como me lo he pasado yo escribiéndola. Probablemente su mundo seguirá igual después de haberla leído pero no sentirá que ha perdido el tiempo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Las Crónica de Eos


Han pasado 342 años desde la Fractura... desde que se cerró el Puente que unía el Sistema Eos con el Sistema Solar. Al otro lado quedaron la cuna de la humanidad y los grandes creadores.
El nuevo sistema es una colección de mundos en vías de colonización, gobernados por corporaciones comerciales dispuestas a todo por el dinero y el poder.

Siempre han dicho que Julio Santacana, el capitán de la Valkiria, no es un tipo con suerte. Cuando tras años de no hablarse con su progenitor, circunstancias de la vida le llevan a ocuparse de la empresa familiar, descubrirá que la pequeña empresa de transportes viene con mercancía incluida: su familia al completo.

Las Crónicas de Eos es mi primera novela. Una Space Opera que promete engancharte de principio a fin.
Como pequeño adelanto, un relato basado en el mismo universo y con varios de sus personajes. Escrito previamente al argumento principal con la idea original de formar parte de la misma línea temporal. Pero azares de la vida y de la historia, al final ha sido imposible encajarlo dentro del continuo.

Con vosotros: De Ceniza Y Sangre

Y aquí, en ISSU


domingo, 31 de octubre de 2010

Montones de excusas...

Mucho tiempo sin actualizar el blog… demasiado sin pasarme por aquí. Pero no me he olvidado de vosotros, incondicionales seguidores, tengo un montón de buenas y estudiadas excusas.

Para empezar: trabajo. Sí, tengo un trabajo de verdad con un sueldo de verdad que me ocupa mucho tiempo, como los de verdad. Así que no puedo destinar todo el tiempo que quisiera a mis pasatiempos.

Para continuar: he escrito una novela. Sí, de verdad. Una novela de más de 100.000 palabras (me han informado de que ese es el tamaño estándar). Una novela un poco especial porque es más bien una secuencia de relatos cortos unidos por un trasfondo común (más parecido a la estructura de una serie de televisión con episodios autoconclusivos y trama de temporada). Se trata de un space-opera donde lo único de ciencia ficción que aparece son ciertos conceptos genéticos, hormonales, y tecnologías relacionadas con la biología porque yo, de física, sé menos que mi gato.

Pero bueno… en estos cuatro meses sin actualizar el blog, se ha reforzado mi presencia en el papel con mi colaboración en los dos primeros volúmenes de la serie (Per)versiones: (Per)versiones cuentos populares y (Per)versiones de la Historia. Ambas las podéis encontrar en Cyberdark. Para saber más cosas del proyecto (Per)versiones, os recomiendo visitar su página web y, cómo no, leerlos.















http://perversionesliterarias.blogspot.com/

Ah, y también podéis encontrar las Calabazas en el Trastero (merecedores ganadores del premio Ignotus), en cuyo volumen de Terror Oriental, también podéis encontrar un relatillo mío.


Lo dicho: cuatro meses muy ocupados.

martes, 29 de junio de 2010

La Elegida de la Muerte: Oïyya

Sí, lo sé, tengo esto un poco abandonado. Pero estoy en un momento de cambios y me cuesta un poco conciliar mi vida con la escritura. Así que ahora no os torturaré con una nueva e inspirada aportación literaria, no; haré algo que no había hecho hasta ahora: una reseña literaria.

El libro es “La elegida de la Muerte: Oïyya”, de Virginia Pérez de la Puente.

Y de qué trata este libro y por qué se ha ganado una entrada en mi blog… porque es mi sobrinito, el niño de una amiga, y un buen libro (si os gusta la fantasía épica).

El libro narra la historia de Issi, una mercenaria con mala suerte que por culpa del azar, acaba con una marca en la frente que le confiere poder sobre la muerte. En medio de una guerra perpetua entre dos naciones, Issi se convierte en una baza nueva, quién se haga con ella podría tener la victoria.

Ajena a todo esto, Issi sigue su camino acompañada por Keyen, Nern y toda una serie de personajes tanto o más carismáticos que ella.

Se trata de una historia adulta, con sexo, violencia e, incluso, cierto puntito gore. Aunque ninguna de estas tres cosas son el alma de la historia, la autora no se ahorra detalles escabrosos pero tampoco se recrea en ellos.

Con suerte, podremos ver la serie de novelas ambientadas en el continente de Ridia. Por ahora, podemos disfrutar en nuestras librerías de un adelanto (autoconclusivo, eso sí) que nos dejará con ganas de más (eso también).

La Elegida de la Muerte: Oïyya

Virginia Pérez de la Puente

Ediciones B

560 páginas

20 Euros

ISBN: 978-84-666-4401-3


martes, 15 de junio de 2010

Cadena de Condena


El fin de semana pasado, fue la Rising Con, la convención de Supernatural, donde pude dar rienda suelta a mi fan girl interior (mentira cochina, fui una fangirl de incógnito que una tiene mucha clase y unos años). A parte de pasármelo en grande con los actores (no seáis mal pensados), tuve la oportunidad de compartir la experiencia con gente fantástica a la que sólo conocía por los foros.
Y os preguntaréis de qué demonios os está hablando esta tía ahora. ¿Éste no era un foro de literatura?
Todo a su debido tiempo.
Resulta que en la convención, había un concurso de Fanfics (esos cuentos basados en un escenario o unos personajes ya existentes) y yo escribí uno.
Supernatural, por si alguien no lo sabe, va (resumiendo muy mucho) de dos hermanos que conducen por los USA "salvando gente, matando monstruos: el negocio familiar". En este caso, el de mi fanfic, se topan con el típico y tópico caso de la cadena de cartas malditas. Y hasta aquí puedo leer...
El concurso lo ganó una chica de la organización. Os dejo que elaboréis teorías conspiratorias.
Aprovecho la ocasión para presentar el ISSUU, una cosa muy mona que sirve para leer en el ordenador de forma cómoda. Eso sí, yo me he liado con el Word de Mac para configurar la página y no ha quedado todo lo bien que debería, intentaré arreglarlo en breve.
Sin más preámbulos, os dejo con

jueves, 3 de junio de 2010

Los Condenados inician su condena

Quiénes son los condenados, te preguntas.
Somos los moradores del Multiverso. Aquellos que viven en el inframundo literario. Aquellos que se alimentan de sombras y pesadillas.

No tememos a los monstruos porque son nuestros hijos: nacen de nuestra cabeza y se gestan con nuestras ideas más retorcidas. Fantasía, terror, ciencia-ficción y aquello a lo que nunca pudiste dar un nombre tienen cabida entre nuestras páginas. Relatos cortos con los que pasar un buen rato e iddeas perturbadoras que te perseguirán en tus sueños.

La cosas nunca serán lo mismo.

Mirarás por encima del hombro, desconfiarás de la abuelita del metro, y pensarás que un crucifijo de plata combina con todo.

Bienvenido, Condenado, te espera una larga condena
.

Los Condenados: Moradores del Multiverso, se trata de una revista literaria on-line, centrada, sobre todo, en Fantasía, Terror y Ciencia Ficción. En ella encontraras multitud de relatos cortos con los que matar, de nuevo, tus ratos muertos.
Ya está a pleno rendimiento. En este momento, activo los enlaces, que incluyen una versión en PDF, e-pub y un simulador on-line que hace que parezca un libro en tu pantalla. Además, en la edición on-line, contamos con Rosa-Negra, un trepidante Pulp por entregas que no os podéis perder.

viernes, 28 de mayo de 2010

Mentiras de nuestros padres

Mentiras de nuestro padres

Dicen que el cielo es azul. Mienten.

Alguien me dijo una vez que el cielo era azul porque reflejaba el mar. Menuda tontería. Si el cielo reflejara lo que sucede en el planeta sería rojo, rojo como la sangre derramada, como el fuego que lo arrasa todo. Sería gris, como la tierra quemada, como las vigas de hormigón que se alzan hasta el cielo. Sería negro, como el luto de las madres, como el vacío de nuestra alma. Sería pardo como los suelos yermos. Incluso podría creerme que una vez fuera verde, pero nunca sería azul. No. No hay nada azul salvo tus ojos y por muy bellos que sean no pueden ser el reflejo del cielo.

Los otros me dicen que soy un ignorante, que llevo demasiado tiempo en las profundidades de la tierra para recordar cómo es el cielo. ¿Y ellos sí pueden? Pueden recordarlo tanto como pueden respirar aire fresco: con la imaginación y en sueños.

A veces, yo también creo puedo recordar el cielo azul. Puedo verme caminando entre la hierba: me llega hasta las rodillas y me hace cosquillas. Río. ¿Te lo puedes creer? Yo riendo; sin duda debe de ser un sueño. El aire fresco peina mi cabello y me inunda con un embriagador aroma a ¿flores? ¿melocotones? Es tan difícil darle nombre a un olor que nunca más podrás sentir…

¿Cuánto hace desde que todo acabó? Ya sabes a que me refiero: el mundo, ¿cuánto hace que murió? ¿Cuánto hace desde que nos vimos obligados a recluirnos en las entrañas de la tierra como ratas, como alimañas que huyen del mal que han causado? ¿Cuánto, desde que tuvimos que escoger entre la muerte rápida o la agonía silenciosa? Pero seguimos vivos, y eso debería importar.

Ya no queda nadie de los primeros. Lo que lo causaron todo, los que nos condenaron a la oscuridad por el mísero precio de nuestra supervivencia. ¿Recuerdas lo que nos enseñaron? ¿Lo recuerdas? Yo aprendí muchas cosas, la mayoría no estaban en sus libros: «Baja la cabeza, esconde la cola y desaparece en silencio. Reza porque el tiempo arregle lo que has roto y muere antes de ver la mirada acusadora en los ojos de tus hijos»

Eso es lo que no querían que aprendiéramos, pero eso fue lo que aprendimos. ¿Sabes que fue lo que me dijo mi padre antes de morir?: «Avergüénzate de lo que hicimos y llora recordando lo que tuviste. Los que vengan tras de ti no conocerán el cielo. Diles que el cielo era azul»

FIN

Una nueva sesión de escritura automática. Esta vez también había un nuevo componente, en vez de las tres palabras de rigor, había que empezar por una frase. En este caso yo misma fui la voluntaria y la que puso la frase: Dicen que el cielo es azul.

domingo, 16 de mayo de 2010

Teseo IV: Un Barco del Norte

El Teseo ha acabado y ya tenemos un justo ganador: Ignacio Cid Hermoso con su relato Un barco del Norte.

Un barco del Norte

Sangre de Odín corre por sus venas. Sangre blanca calentada al fuego de guerras pretéritas. Ella y las demás, todas ellas valkirias en tiempos difíciles, parecen abocadas a un fatal desenlace.

No hace mucho tiempo, tan sólo unos meses atrás, sus deseos habían cristalizado en falso, dando forma a vagas promesas como la conquista de otras tierras, lejos de su patria, donde la vida les habría de resultar más fácil o más vida. Pero aquel tipo las fue engañando una a una, en guerra sucia y desigual, paradigmática de la vileza del hombre cruel y cobarde. Embarcaron en busca de su porvenir y se encontraron con la esclavitud.

Todas aquellas desheredadas del norte de Europa, sin sueños más allá de sus deseos, acabaron sellando su destino para siempre. Un destino crudo como la carne en venta, despeñadero de chicas valientes, empeñadas en guerrear.

—Esta noche tendremos nuestra última oportunidad —dice Anna, la más bella, la más joven, la más convencida de todas.

—Pero… nunca lo conseguiremos. Están armados… nos matarán a todas…

Una valkiria no teme a la muerte. Una valkiria hace del abismo su propia elección.

—Son hombres armados, es cierto. Hombres malos. Pero nosotras somos guerreras. Descendientes de la bella Asgard. Con sus huesos levantaremos nuestro castillo. Con sus ojos buscaremos nuestra libertad.

Una valkiria nunca agacha la cabeza ante la brutalidad viril. Una valkiria nunca se rinde ante el músculo sin seso.

—Sólo dispondremos de unos segundos, justo cuando abran el contenedor para servirnos la cena. Esa será nuestra única oportunidad.

El océano les servía de cuna, meciendo el barco donde naufragaba su miedo.

Encerradas en una lata, en un contenedor industrial, presas de la trata de blancas, consumían sus últimas horas con dignidad. Sus rostros eran negativos recortados contra las paredes de metal, que filtraban sus ganas de venganza a través de unos ojos acostumbrados a la penumbra. Material de prostitución de primera clase. Se miraban sin verse, con los rostros sucios y desnutridos, temiendo y deseando que llegara el momento definitivo.

Al caer la noche, cuando el hombre gordo de acento ruso abrió el candado y destapó la cajita de las muñecas, Anna se abalanzó sobre él. Arrebatándole la pistola, apretó el gatillo y transformó su cara en una flor roja. Las demás saltaron por encima de ellos, salieron a la noche vistiendo harapos, telas sucias y rasgadas. Con los pechos descubiertos, los ombligos impacientes y el orgullo entre los dientes, las mujeres eludieron su destino y se enfrentaron a una muerte segura. Los captores cayeron al agua, aullaron, despertaron, reaccionaron, dispararon… y finalmente vencieron.

Pero nunca más volvieron a someterlas. Nunca llegaron a puerto con la mercancía.

En aquel barco del Norte sólo había dos opciones.

Y las jóvenes valkirias eligieron morir.