jueves, 16 de junio de 2011

Conociendo el Sistema Eos II: Las razas genéticas

Una vez prometí —bueno, en realidad… me lo prometí a mí misma– que escribiría una serie de entradas sobre el Sistema Eos. Si hace un tiempo os mostré el mapa estelar, ahora voy a referirme a uno de los sucesos históricos que marcan la historia y la geografía de dicho sistema: la Revolución Genética.
Hace mucho, mucho tiempo, en un lugar muy lejano conocido por todos como Sistema Solar, la raza humana intentaba superar sus problemas de superpoblación y falta de recursos lanzándose a la conquista de mundos nuevos. Eso, la mayoría de las veces, solucionaba parte de los inconvenientes de espacio, pero no los problemas de alimentación. Así que, inmersos en la vorágine de la ingeniería genética aplicada al ser humano, decidieron incorporar masivamente la posibilidad de tener fotosimbiontes.
-Humanos fotosintéticos:
Los ejemplos de simbiosis son muy abundantes en la naturaleza, pero quizás el paradigma de la misma sean los líquenes: organismos fruto de la simbiosis entre uno (o más) hongos (mycobionte) y una (o más) algas (fotosimbionte). Y eso simplificando.
Para que nos entendamos: los humanos fotosintéticos no tienen una mutación que les haga tener algas sino que tienen una mutación que les permite adoptarlas como fotosimbiontes. Esto les permite suplir gran parte de sus necesidades energéticas con solo tomar el sol.

En el Sistema Eos, hay tres tipos principales de fotosintéticos, clasificados según el color de sus simbiontes. La mayoritaria de ellos (y el 80 % de la población total del sistema) son de un llamativo color verde esmeralda ya que tienen Trebouxia homosymbiotica.
Ejemplos: Julio, Guille y Marcos Santacana.
Los mal llamados azules —en realidad su coloración oscila entre el negro azabache y el turquesa según su nivel de hidratación— tienen Nostoc homosymbionte y abundan más en las zonas alejadas del sistema como el planeta Óptima.
Ejemplos: Brunilda Yggdrasil.
Los nuevos ricos, de color naranja dorado, son la tercera de las clases y la más excasa. Los pigmentos carotenoides enmascaran el color verde de la clorofila y les hacen más resistentes a altas radiaciones. Pero en la actualidad, la Trentepohlia homosymbiotica se utiliza más por estética que por su sentido práctico: es bonita.
Ejemplos: Aunque no aparece ningún personaje con estas características, se les menciona en Galileo.
-Leónidas:
Resuelto el problema de la alimentación, el espacio volvió a ser limitante y un motivo de guerra más que justificado para las corporaciones comerciales. Así empezaron a incorporar mutaciones para formar al soldado perfecto: sin piedad; sin cerebro.
La primera, y más inofensiva, de las mutaciones fue dotarles de tapetum lucidum. Esta estructura de la retina, facilita la visión nocturna y permite captar longitudes de onda que se escapan a un ojo normal. Pero muchas veces, el funcionamiento de este órgano implica una duplicación de la imagen que dificulta la visión en detalle necesaria para, por ejemplo, la lectura. Esto suele ser una de las principales causas de que la mayoría de estos sujetos no tengan un gran nivel cultural.
La testosterona tiene una relación directa con el desarrollo de masa muscular, la estructura ósea y la agresividad. La adrenalina, mejora los reflejos, la tolerancia al dolor e incluso, la fuerza bruta ya que se superan los umbrales de la resistencia humana. Una nueva hormona, la spartina, variación de la testosterona pero activada por la secreción de adrenalina, se convirtió en la clave para dar vida a una nueva variación del mito del hombre lobo: los leónidas.
En situaciones de estrés, un leónida puede incrementar su masa muscular de forma brusca, así como su fuerza física. Les crece el pelo y las uñas y la sed de sangre nubla su juicio siendo difícil interactuar con ellos.


Como la spartina es un derivado de la testosterona, las mujeres leónidas solo tienen niveles basales y no se transforman, aunque sí tienen tendencia a ser más altas y fuertes.
Un efecto que se produce a consecuencia del metabolismo secundario de dicha hormona, hace que esta se disipe mediante la transpiración, formando un compuesto muy similar a algunas feromonas animales de atracción sexual. Esta propiedad de la spartina ha llevado al comercio ilegal de Amor Líquido, una versión sintética que se vende como potente afrodisiaco.
En la actualidad, los leónidas extraplanetarios están obligados a llevar brazaletes inhibidores que limitan la producción de spartina, lo que les permite llevar una vida “casi” normal.
Ejemplos: Riordan Luna-Roja, Tristan Mar-en-Calma, Alistair Valicourt, Geneve Mar-en-Calma.

-Óptimos:
Los mismos precursores de la Revolución Genética se miraron al ombligo y pensaron: "hemos solucionado los problemas de hambre universal y hemos creado una raza de súperbestias antropoformes, somos los mejores; queremos seguir siéndolo".
Así la élite científica, centró sus energías en ser más que lo demás. Si su característica principal era la inteligencia, la desarrollarían hasta los límites de lo insospechado.

Para empezar, decidieron que puesto que la entrada de datos se hacía mayoritariamente de forma visual, enfocaron sus esfuerzos en la optimización de los órganos de los sentidos, y de los ojos en especial. Un óptimo ve más y mejor, huele más y mejor y oye más y mejor.
Después, las mejoras se hicieron más complejas y a nivel cerebral. Consiguieron aumentar la capacidad retentiva del cerebro provocando una hipertrofia de las zonas implicadas en la memoria eidética y la cognitiva. Un óptimo es capaz de captar más cosas y de recordarlas mejor, lo que los convierte en grandes contenedores de información, aunque tienden a especializarse en sus campos.
La mayoría de óptimos viven en el planeta dual Óptima, el más remoto del Sistema Eos, y tienen cierta tendencia al aislacionismo. Aunque los tratados de Seguridad Interorbital han promovido la inserción de técnicos óptimos, preferentemente médicos, en la sociedad común.
Ejemplos: Oma Elharo.

-Humanos originales:
Propiamente no son una raza genética en sí, ya que se vanaglorian de la pureza de su linaje y rechazan todas esas aberraciones científicas surgidas tras la Revolución Genética. La mayoría pertenecen a la clase alta que no han visto necesaria la incorporación de simbiontes a su organismo porque nunca les ha faltado de nada.
A pesar de que presumen de su linaje original, lo cierto es que también se han visto afectados por la Revolución Genética, aunque en su caso con fines paliativos y terapéuticos. Han introducido en su genoma una serie de avances sobre todo implicados en la eliminación de enfermedades congénitas, cáncer y anomalías físicas y todos aquellos que conlleven el incremento de la esperanza de vida y la juventud. Corren rumores de humanos originales que podrían haber visto la Fractura con sus propios ojos.
La consanguinidad a la que se han visto voluntariamente sometidos aumenta la aparición de rasgos con bajas frecuencias que no suelen aparecer en el historial familiar. La sociedad original recela de los flujos génicos externos y valora tanto la conservación del propio genoma, que se han documentado oscuros casos sobre clonación humana en un afán de buscar la vida eterna unos, o de expandir el propio genotipo otros.
Ejemplos: William Alcott, las hermanas Valicourt.

Durante la Revolución Genética surgieron un sinfín de nuevas razas, cada cual más extraña. No todas tienen representación en el Sistema Eos, y muchas otras, no son más que meras anécdotas que acabarán desapareciendo debido a un fenómeno llamado Regresión Original, o la tendencia a revertir al estado inicial cuando se dan cruces entre diferentes razas. Así los mestizos siempre tendrán rasgos más atenuados que sus progenitores.
Y hasta aquí una nueva incursión al Sistema Eos. Espero que hayan disfrutado del viaje y vuelvan pronto. ^_^

martes, 10 de mayo de 2011

Pequeños triunfos personales.

El día 10 de Abril, salían a relucir el nombre de los ganadores del tercer certamen Ovelles Elèctriques. Allí, perdido entre los pseudónimos de los finalistas, estaba mi nombre. Entre los 160 relatos que se presentaron, tuve la suerte de ser considerada entre los once que pasaron a la gran final.
No gané. Pero… ¿qué iba a hacer yo con 300 euros de libros en un piso pequeño y con un lector digital? Así que, cuando me ofrecieron el premio, en sotto voice, decliné amablemente su oferta a favor de alguien más necesitado.
Es broma.
Por supuesto. ¬ .¬
Ganó un amigo mío y gran escritor, y el accésit también fue para una amiga. Al final todo queda en casa.
Hace una semanita, más o menos, salieron los finalistas del certamen TerBi 2011, la temática era “Mutaciones”. Y yo me dije, «¡Ese es trabajo para una bióloga!» (y no, no me refiero a la Obregón, que os estoy leyendo la mente). Y bueno, me presenté y quedé finalista. Y ayer me dieron la gran sorpresa; había ganado.
El resto os lo imagináis: grititos, saltitos, exclamaciones, llamadas a la mami, fotos para la prensa, autógrafos, broncas porque no he acabado de corregir, “haz algo provechoso con tu tiempo”, mensajitos en el facebook, más saltitos, grititos y exclamaciones.
Además, tengo un par de sorpresillas que espero que pronto vean la luz. Así que me estoy planteando abrir una sección “en papel” –y copiarle la idea a mi amigo Leo-, por si a alguien le interesa seguir mis andaduras literarias. Pero no lo haré, porque si no os habéis dado cuenta, apenas actualizo el blog.

Eos News: Not, today we don't have Eos News. Sorry. Turning next week!

viernes, 22 de abril de 2011

El Coleccionista de Estrellas

Mi pequeña participación en el Teseo IV. Concurso de microrrelatos organizado desde el foro que frecuento, El Multiverso, y en el que hay que contestar a una pregunta formulada por el organizador y anterior ganador del certamen. En este caso la pregunta era: ¿Por qué brillan las estrellas? Y en un afán de alejarme de tópicos caí en otros pero bueno, no estoy del todo descontenta con el resultado, que ha conseguido una aceptable sexta posición (compartida) entre los 28 relatos participantes.

Os dejo pues con El Coleccionista de Estrellas

Se podría decir que soy astrónomo. Sí, se podría decir así. Me gustan las estrellas. Vivo por ellas y para ellas. Me gustan las estrellas pequeñitas, chispean fuerte y resplandecen con inocencia sin saber que están condenadas a ser fugaces y a satisfacer los deseos de los otros. ¿Por qué no los míos?
Sí, me gustan las estrellas. Adoro las pequeñas estrellas. Amo como encienden mis deseos y se apagan. ¡Puf! Como la llama de una vela.
¿Sabes cómo reconocer a una estrella? No es una pregunta con truco. Es más complicado de lo que parece. Yo te lo diré: se reconocen por su brillo.
¿Acaso no lo ves? Cierras los ojos y las escuchas cantar, contonearse con sus falditas, moverse al compás de una canción, fingiendo que son adultas para que las trates como tales. Susurrándote tonterías al oído para que las tengas en cuenta, para que las reconozcas, para que seas capa de ver su brillo.
Para que veas que son estrellas.
Y es que de eso se trata. A eso se reduce todo. Al brillo.
¿Y qué es eso que hacen que brillen? No es un peinado elaborado, ni los quilos de maquillaje, ni siquiera las falditas cortas que no dejan nada a la imaginación —aunque he de admitir que eso deslumbra—. No, el brillo viene de dentro. De su corazón. Lo puedes ver en el reflejo de sus ojos, en el hoyuelo que se forma en su mejilla al sonreír… Lo ves, incluso, en la forma en la que gimen cuando juegas con ellas, y cuando lloran al saber que no hay salida. Incluso cuando se están apagando, brillan más que nunca.
Porque se apagan. ¡Oh, sí! Son como las mariposas. ¿No te lo han dicho nunca? Si juegas con las mariposas, si las tocas, si las acaricias, si no las dejas volar… entonces pierden sus colores y se mueren. Yo hago eso con mis estrellas, mis pequeñas estrellas. Y las toco, y juego con ellas. Y sé que no van a volar. Y sé que no durarán mucho. Pero forma parte del encanto, ¿no crees? Ver como se apagan ante tus ojos.
Es… adictivo.
Supongo que ahora te preguntas por qué te cuento esto. Supongo que lo sabes. Que te lo imaginas… ¿Eres una estrella? No estoy seguro. Pero… no te preocupes, pequeña, te voy a hacer brillar.
FIN

domingo, 13 de marzo de 2011

Noticias varias

Pues sí, toca una entrada de estas en las que cuento un montón de cosas importantes (al menos para mí) en un par de líneas, cuando cada una se merecía una (o dos) entradas exclusivas. Pero no soy la persona más constante del mundo (¿Cómo dices? ¿Que no te habías dado cuenta? ¡No fastidies!) y al final se me amontonan la cosas, los proyectos y… la vagancia y las cosas pasan y pasan…
No mareemos más la perdiz y centrémonos en las noticias que nos (me) atañen.
NOTICIÓN Nº1:
Seguro que a más de uno os suena el nombre de Susana Eevee, la autora de Dos Coronas. Del libro me han cantado maravillas y lo tengo en mi lista de pendientes (a la que me referiré más adelante porque se alarga y se alarga…). Pero de Susana puedo confirmar, que es una fantástica persona que además de ser una buena escritora, se ha propuesto dar a conocer a una serie de autores noveles (entre los cuales destaco a Ignacio Cid Hermoso, porque le conozco personalmente y porque otra de las noticias le atañe) y me ofreció la posibilidad de beneficiarme de su iniciativa.
Y aquí tenéis el resultado:
Sí, lo confieso, la foto es algo vieja. Pero soy yo y no ha pasado por photoshop. :P
NOTICIÓN Nº2:
Cada año, el portal web de Literatura Fantástica, elabora una lista de recomendaciones de lectura del año anterior. Pues tengo la magnífica suerte de que mi relato, Llegaron de Noche (que podéis encontrar en el segundo volumen de (Per)Versiones: (Per)Versiones: Historia), está en esta lista. En él utilizo un estilo algo más recargado que el uso normalmente y tiene una ausencia casi total diálogos (la marca de la casa). La verdad es que quedé bastante satisfecha con el resultado, aunque cuando lo leo, me parece muy poco “mío”, así que me provoca sentimientos encontrados. Aquí tenéis el enlace.
Con Llegaron de Noche, me encuentro en una situación muy parecida a lo que pasaba con Isabel, un relato que escribí imitando el estilo de Poe. Lo considero un buen relato, y ha cosechado buenas críticas, pero de alguna forma, no es mío del todo.
NOTICIÓN Nº3:
En tercer lugar, pero no por ello menos importante, está la quedada multiversera que se produjo en Madrid el 19-20 de Febrero. Allí asistimos a la presentación del libro del multiversero Ignacio Cid Hermoso: Texturas del Miedo. Pero como ambas cosas merecen ser tratadas con detalle y profundidad os dejo los enlaces del blog del autor, con la crónica de la presentación (y unas cuantas reseñas entre las que destaco esta, que es sencillamente genial y compartida), y el de mi amiga Raelana, que hace una exhaustiva crónica de la quedada.
Solo puedo decir, que allí conocí en persona a gente fantástica, y que me sirvió para darme cuenta de que ya los conocía de verdad a través de los foros. Ahora, unas palabras con sentimientos:
Esta gente ha conseguido que vuelva a escribir. Me han ayudado a recordar lo mucho que disfrutaba creando mundos y dando vida a mis personajes, inventando historias y haciéndolas cada vez más complejas. Me han ayudado a ver que esas historias no tienen por qué quedarse en mi cabeza, y es gracias a ellos que he conseguido escribir una novela. Puedo hacer el mejor discurso del mundo y aún así, estaría muy lejos de agradecer lo que han hecho por mí, solo siendo como son.
Muchas gracias, chicos/as.
NOTICIÓN 4º:
Las Crónicas parten a la aventura.
Así es, señoras y señores, llevo un mes ocupada intentando hacer la mejor propuesta editorial que se pueda hacer y, al mismo tiempo, acabando de corregir la novela. De ahí que no vea la tele, ni lea, ni siquiera escriba (y esto último lo llevo fatal). Utilizo los viajes en metro y tren (tiempo reservado para leer) para sacarle punta a la pantalla táctil de mi reader y corregir todo y a conciencia para no dejarme una coma mal puesta, para no repetir expresiones en exceso, para atar nudos que quedaban sueltos (para mí) y para incluir detalles que me parecen imprescindibles para enlazar las continuaciones.
Y quiero escribir, mucho…
Y quiero leer, muchísimo…
De las cuarenta series que seguía (on line) se ha quedado UNA.
Pero os puedo asegurar que merecerá la pena.

jueves, 3 de febrero de 2011

Conociendo el Sistema Eos


Una amiga me sugirió hace tiempo que hiciera una serie de planos, mapas y esquemas para ayudar a los pobres viajeros a ubicarse en el Sistema Eos. Me pareció una gran idea y se añadió a mi interminable lista de tareas pendientes junto con cuatrocientos apéndices y explicaciones del escenario en el que se desarrolla la acción.
La mayoría de estas cosas no son estrictamente necesarias ya que los personajes y el contexto la explican por sí mismos, pero haciendo un resumen...

GUÍA DE VIAJE DEL SISTEMA EOS: TODO LO QUE DEBE SABER PARA SENTIRSE COMO EN SU CASA.

El sistema Eos es un sistema solar formado por:
  • Eos, que recibe el nombre de la diosa de la Aurora en la mitología griega, simbolizando la aparición de un nuevo sol) y que es una estrella espectral G2
  • Seis planetas naturales (Hades, Sparta, Verdara, Origen, K-Dick y Óptima)
  • Un planeta artificial (Galileo)
  • Cincuenta y cinco lunas conocidas, todas ellas en diferentes estados de terraformación.
  • Un campo de asteroides (El Mar de las Sirenas)
  • Y una considerable cantidad de estaciones espaciales: unas ligadas a planetas o lunas y otras de abastecimiento en las diferentes rutas comerciales (Termópilas, Eiffel, El Puente...).

Otro factor importante que el viajero despistado debe de tener en cuenta al adentrarse en el sistema Eos son los gobiernos del sistema:
  • Seguridad Interorbital: abarca la mayor parte de estaciones espaciales, Verdara y sus lunas, y Óptima y su luna. La sede está en Galileo. El caso de Verdara es un poco diferente, aunque forma parte de Seguridad Interorbital y comparten la misma legislación, tiene varios gobiernos independiente. Se trata de un planeta grande con un gran número de habitantes, y cada uno de estos estados suele tener características definitorias y características.
  • Cuerpos independientes: planetas con gobierno y legislación autónomos: Sparta y las lunas de Origen.
  • Cuerpos pertenecientes a corporaciones comerciales: varias corporaciones comerciales tienen el control de varios cuerpos celestes como la mayoría de las lunas de K-Dick y el planeta Hades.
Consideraciones finales para que tu viaje sea seguro: no te alejes de la zona de Seguridad Interorbital; nunca te desvíes de las rutas comerciales; no desciendas a las lunas en terraformación; ten cuidado si entras en territorio de corporaciones; no te acerques a naves abandonadas; nunca vayas a Sparta y nunca, nunca, recojas polizones en tu nave.




jueves, 16 de diciembre de 2010

Divagaciones de una mente cansada

¿Por qué escribo?
Es una pregunta que me planteo últimamente con demasiada frecuencia. Sin duda es que estoy muy cansada. Llegas a casa, haces la cena, acuestas al niño y, cuando por fin tienes un tiempo para ti, te sientas ante el ordenador y te das cuenta de que tienes veinte minutos antes de que te tengas que ir a dormir porque a la mañana siguiente te levantas a las 5.45.
Y aún es peor. En el trabajo estoy siete horas delante del ordenador. Acabo allí, y voy a la universidad donde estoy cuatro horas más con el ordenador. Y luego, cuando llego a casa y tengo tiempo para mí… Sí, lo habéis adivinado; me pongo en el ordenador.
¿Y para qué? Desde luego no es por dinero, ya me gustaría retirarme a vivir del cuento (literalmente hablando) pero todos sabemos que eso es difícil y estoy lejos de planteármelo en serio. Entonces… ¿por qué?
Porque necesito hacerlo. Porque quiero hacerlo. Porque me gusta hacerlo.
Y sí, a veces es sacrificado pero hay otras veces, cuando consigues llegar, cuando alguien ve lo que has leído y piensas que aquello que estaba sólo en tu cabeza ahora está en la cabeza de alguien más... entonces sientes que vale la pena.
Hay tantas cosas en la cabeza, tantas historias por contar, tantos mundos por descubrir… que no puedo resignarme a que se queden solo allí.
Así que seguiré con mi comportamiento masoquista, y consiguiendo tendinitis en las manos mientras aprovecho mis veinte minutos de paz tecleando una historia de dudosa calidad, pero que a mí me gusta.
Y de eso se trata, ¿no? De hacer lo que nos gusta.
Y a mí me gusta escribir.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Crónicas de Eos - Entrevista a Diana Muñiz/Bryoria


Por Erein


Crónicas de Eos
Entrevista a Diana Muñiz, autora de las "Crónicas de Eos", una estupenda novela de space opera que hará las delicias de muchos.
E: Buenos días Diana. Lo primero que me gustaría preguntarte es ¿por qué una Space Opera?
D: Hola, Er.
¿Y por qué no? Es un género que me encanta desde siempre y con el que me siento bastante cómoda. He leído bastante ciencia ficción y mucha fantasía, y de alguna forma, la Space Opera agrupa lo mejor de ambas. Normalmente, cuando se habla de Space Opera se utiliza cierto tono despectivo, sobre todo desde el ámbito de los lectores de ciencia ficción “dura”. A mí me gusta introducir algún concepto científico (como los receptores Wernicke o los trebuxiodes simbióticos), pero siempre para ayudar a la historia: para mí, la ciencia es una herramienta, no un fin.
E: Hay gente que la considera un “subgénero” más cercano a la fantasía que a la ciencia ficción. ¿Qué opinas sobre ello?
D: En vez de crear el continente tal, invento el sistema cual, y en vez de países tengo planetas… Supongo que por una parte sí, tiene más de fantasía que de ciencia ficción pero por otro lado… por mucho que se intente separar, la ciencia ficción no existe ergo es fantasía. Ahora bien, si ponemos a la ciencia real y al conocimiento científico en la balanza entonces, dependiendo de su grado de implicación, tienes los diferentes subgéneros de la Ci-fi. Y habría que juzgar cada caso concreto por separado. Por ejemplo: John Carter de Marte sería fantasía mientras que la saga Vorkosigan de McMaster-Bujold estaría dentro de Ciencia Ficción, y ambas, serían Space Opera.
E: Ahora, centrándonos en tu novela, me gustaría que comentases un poco de dónde salió la idea de escribir varios relatos ambientados en el mismo mundo. ¿Fue algo premeditado?
D: Sobre si fue premeditado fue sí y no a la vez. En un proyecto con unos amigos se barajaron diferentes temas para escribir unos relatos. Al principio, se había barajado la posibilidad de “El Extraño” y yo me empecé a imaginar la historia en la cabeza pero luego se cambió el tema y yo adapté una historia a mis personajes. Y al final ha sido una especie de reto personal: dame un tema y lo meteré en la trama. Lo que quieras: bosque, peste, escenas de toalla, objetos malditos…
E: ¿Cuándo te diste cuenta de que existía tal continuidad en esos relatos, que perfectamente podría hacerse una novela? ¿O no lo pensaste?
D: Creo que todavía no pienso en ello como novela. De alguna forma me recuerda más a una serie de televisión: cada episodio tiene sentido por sí mismo pero hay un arco argumental de fondo que cierra una temporada o más. Y la trama de fondo está desde el principio, han sido los capítulos los que han ido apareciendo con la sucesión de “retos”. Eso sí, he visto que tengo que hacerlos sucesivos porque sin premeditarlo, siempre vienen lastrados por algo que pasó en episodios anteriores (“Previously in Chronicles of Eos”).
E: Vamos, que no serían como los capítulos autoconclusivos de muchas series de televisión ¿no?
D: No son exactamente autoconclusivos porque no puede coger uno suelto y pretender saber quiénes son todos los personajes y de qué va la historia, pero si lo son en el sentido de que cada capítulo pasa algo y se resuelve ese algo aunque las consecuencias puedan perdurar a lo largo de los otros capítulos. Por ejemplo: si alguien se rompe un brazo en un capítulo, en el siguiente estará roto o le acabarán de quitar la escayola.

E: ¿Esta es la primera novela que terminas? ¿Cómo te sientes?
D: Sí, pero ya he dicho que es una novela un poco tramposa porque no tiene la estructura clásica de novela. Pero me siento… bien. Ya independientemente de que llegue a publicarse o guste o no, he acabado algo y eso siempre había sido mi pequeña maldición. Tengo una carpeta del ordenador llena con novelas comenzadas que esperan ver la luz algún día.
E: ¿Cuál fue el capítulo más sencillo de escribir para ti y por qué?
D: Esta pregunta es difícil… Quizás “Cuando el Mar se tragó la Luna”, porque es uno de los pocos capítulos en los que la trama está centrada en el hilo principal y ya sabía exactamente cómo hacerlo casi desde el principio.
E: ¿Y el más duro o difícil?
D: Puede que los dos últimos. En el primero porque hay una escena en la que lo pasé muy mal escribiéndola, y el último porque tenían que pasar cosas muy importantes a muchos personajes y me daba miedo el no saber hacerlo lo suficientemente bien. Durante todos los capítulos te vas preparando para el final y cuando éste llega no puedes permitirte decepcionar.
E: ¿Y tú has quedado contenta con esos dos capítulos y en definitiva con ese final?
D: Creo que nunca se está completamente satisfecho y si lo cojo, seguro que le retoco algo, pero creo que sí, que a grandes rasgos he conseguido más o menos lo que pretendía. Pero eso que lo digan los lectores, ¿no?

E: Aunque tengas amor de madre ¿cuál es tu personaje favorito?
D: Esta pregunta se las trae porque me gustan todos por cosas muy diferentes. Así que limitando la pregunta a la tripulación de la Valkiria, diría que Julio es el personaje del que estoy más satisfecha.
E: Y seguro que hay alguno que te caiga mal ¿De quién se trata?
D: Podría decir Gene, pero sería una respuesta fácil. Todos los personajes tienen sus defectillos, pero si nos referimos exclusivamente a la Valkiria, quizás Oma sea la que menos gracia me hace (y con eso no quiero decir que me caiga mal).
E: ¿En qué medida tus estudios y profesión te han influido a la hora de escribir esta serie?
D: Creo que bastante. Mis compañeros de trabajo se rieron bastante con lo de los trebouxioides simbiontes porque estoy haciendo un doctorado en líquenes (que como todos sabéis, es la simbiosis de un hongo y un alga) y supongo que para no meter mucho la pata si doy algún dato médico. Y me encanta todo lo relacionado con la genética, variedades, evolución dirigida…
E: ¿Podrías citar algún referente (algún escritor o incluso cineasta) que haya influido en tu forma de escribir o en el tipo de historias que escribes?
D: No lo sé. Creo que los antecedentes habría que buscarlos más en la televisión en series como Farscape (aunque mi hermana dice que le recuerda a Futurama). Aunque quizás McMaster-Bujold me haya influido mucho en su tipo de historias, capaz de mezclar combates espaciales y bailes de gala en la corte feudal. Y en cuanto al estilo, no sé, no creo que tenga uno muy marcado. Veo la película en la cabeza e intento explicarla bien, nada más.
E: Dinos… Si algún día se hiciese una serie de televisión ¿Quién te gustaría que la dirigiera? (vale soñar despierta) ¿Y quiénes serían los actores que podrían encarnar a los tripulantes de la Valkiria? (de nuevo, vale soñar)
D: Puffff. Algunas veces, cuando escribo los relatos tengo en la cabeza actores y entonces me es más fácil describir al personaje. Pero en este caso, quizás por los colores me era más difícil. Si empezamos por lo fácil: Riordan podría ser Taylor Kitsch (sencillamente porque es guapo y tiene esa cara de bicho que creo que encaja con el personaje pero vamos, no creo que sea muy difícil encontrar a alguien). Como Tesla me gusta mucho la chiquita que me sugeriste, Ana de Armas, porque es guapa pero tiene cara de niña. Como Guille… cualquier chaval con cara simpática (¿Nick Jonas?), como Marcos… no recuerdo el nombre pero el que hace de Robert Baratheon en Game of Thrones. Julio es complicado, pero puestos a decir nombres: Tom Cruise. Y Oma, no sé, sea quién sea se verá muy modificado por los de los ojos gigantes pero por ejemplo, Laura Dern (la de Parque Jurásico).

E: Una pregunta que me ronda por la cabeza… Gran parte de los protagonistas tienen nombres españoles, ¿por qué? ¿En algún momento te planteaste ponerles nombres ingleses?
D: Sí, me planteé ponerles nombres ingleses, pero dije que por qué: si sucedía en el espacio era un poco igual el país de dónde vinieran y por qué no España. Así que les puse los nombres de mi padre y sus hermanos y el apellido de mi suegra.
E: ¿Sigues algún patrón para seleccionar los nombres de los personajes de raza leónida? Porque está claro que son diferentes al resto.
D: Lo intento pero no sé si me sale. Son nombres del medievo francés, leyendas artúricas y cosas así. Con muchas R y G. Riordan era un personaje del videojuego al que estaba enganchada (como Alistair).

E: ¿Qué podrías decir a cualquiera que esté leyendo esto para que le picase la curiosidad de leer tu novela?
D: Que se lo pasará bien. Podría decir cosas profundas y eso pero la verdad es que lo único que pretendo es que el lector se lo pase casi tan bien como me lo he pasado yo escribiéndola. Probablemente su mundo seguirá igual después de haberla leído pero no sentirá que ha perdido el tiempo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Las Crónica de Eos


Han pasado 342 años desde la Fractura... desde que se cerró el Puente que unía el Sistema Eos con el Sistema Solar. Al otro lado quedaron la cuna de la humanidad y los grandes creadores.
El nuevo sistema es una colección de mundos en vías de colonización, gobernados por corporaciones comerciales dispuestas a todo por el dinero y el poder.

Siempre han dicho que Julio Santacana, el capitán de la Valkiria, no es un tipo con suerte. Cuando tras años de no hablarse con su progenitor, circunstancias de la vida le llevan a ocuparse de la empresa familiar, descubrirá que la pequeña empresa de transportes viene con mercancía incluida: su familia al completo.

Las Crónicas de Eos es mi primera novela. Una Space Opera que promete engancharte de principio a fin.
Como pequeño adelanto, un relato basado en el mismo universo y con varios de sus personajes. Escrito previamente al argumento principal con la idea original de formar parte de la misma línea temporal. Pero azares de la vida y de la historia, al final ha sido imposible encajarlo dentro del continuo.

Con vosotros: De Ceniza Y Sangre

Y aquí, en ISSU


domingo, 31 de octubre de 2010

Montones de excusas...

Mucho tiempo sin actualizar el blog… demasiado sin pasarme por aquí. Pero no me he olvidado de vosotros, incondicionales seguidores, tengo un montón de buenas y estudiadas excusas.

Para empezar: trabajo. Sí, tengo un trabajo de verdad con un sueldo de verdad que me ocupa mucho tiempo, como los de verdad. Así que no puedo destinar todo el tiempo que quisiera a mis pasatiempos.

Para continuar: he escrito una novela. Sí, de verdad. Una novela de más de 100.000 palabras (me han informado de que ese es el tamaño estándar). Una novela un poco especial porque es más bien una secuencia de relatos cortos unidos por un trasfondo común (más parecido a la estructura de una serie de televisión con episodios autoconclusivos y trama de temporada). Se trata de un space-opera donde lo único de ciencia ficción que aparece son ciertos conceptos genéticos, hormonales, y tecnologías relacionadas con la biología porque yo, de física, sé menos que mi gato.

Pero bueno… en estos cuatro meses sin actualizar el blog, se ha reforzado mi presencia en el papel con mi colaboración en los dos primeros volúmenes de la serie (Per)versiones: (Per)versiones cuentos populares y (Per)versiones de la Historia. Ambas las podéis encontrar en Cyberdark. Para saber más cosas del proyecto (Per)versiones, os recomiendo visitar su página web y, cómo no, leerlos.















http://perversionesliterarias.blogspot.com/

Ah, y también podéis encontrar las Calabazas en el Trastero (merecedores ganadores del premio Ignotus), en cuyo volumen de Terror Oriental, también podéis encontrar un relatillo mío.


Lo dicho: cuatro meses muy ocupados.

martes, 29 de junio de 2010

La Elegida de la Muerte: Oïyya

Sí, lo sé, tengo esto un poco abandonado. Pero estoy en un momento de cambios y me cuesta un poco conciliar mi vida con la escritura. Así que ahora no os torturaré con una nueva e inspirada aportación literaria, no; haré algo que no había hecho hasta ahora: una reseña literaria.

El libro es “La elegida de la Muerte: Oïyya”, de Virginia Pérez de la Puente.

Y de qué trata este libro y por qué se ha ganado una entrada en mi blog… porque es mi sobrinito, el niño de una amiga, y un buen libro (si os gusta la fantasía épica).

El libro narra la historia de Issi, una mercenaria con mala suerte que por culpa del azar, acaba con una marca en la frente que le confiere poder sobre la muerte. En medio de una guerra perpetua entre dos naciones, Issi se convierte en una baza nueva, quién se haga con ella podría tener la victoria.

Ajena a todo esto, Issi sigue su camino acompañada por Keyen, Nern y toda una serie de personajes tanto o más carismáticos que ella.

Se trata de una historia adulta, con sexo, violencia e, incluso, cierto puntito gore. Aunque ninguna de estas tres cosas son el alma de la historia, la autora no se ahorra detalles escabrosos pero tampoco se recrea en ellos.

Con suerte, podremos ver la serie de novelas ambientadas en el continente de Ridia. Por ahora, podemos disfrutar en nuestras librerías de un adelanto (autoconclusivo, eso sí) que nos dejará con ganas de más (eso también).

La Elegida de la Muerte: Oïyya

Virginia Pérez de la Puente

Ediciones B

560 páginas

20 Euros

ISBN: 978-84-666-4401-3