viernes, 28 de junio de 2013

28 de Junio



Llegará un día en el que nadie necesite imponer su forma de vida como la única y verdadera.
Llegará un día en el que cada uno podrá vivir en libertad.
Libertad para pensar. Libertad para sentir. Libertad para amar.
Llegará un día en el que no sea necesario celebrar este día.

Hasta entonces: 
¡Feliz día del orgullo gay!

miércoles, 19 de junio de 2013

Cause sometimes dreams just don't come true

Wolas, toca actualizar el blog.
La mayoría ya sabéis lo que voy a contar (me encanta dar la tabarra)  así que la cosa irá rápido. Tomen asiento y abróchense los cinturones porque esto irá rápido y en un plis plas habremos terminado.

Las Crónicas de Eos

Terminé el primer libro en el 2010 y desde entonces ha llovido mucho. 
He sido una chica paciente pero como dice la canción: ‘Cause sometimes dreams just don't come true y he tirado un poco la toalla respecto a verlo publicado. Triste pero cierto, al final una se cansa de los silencios y de las amables negativas. Supongo que tarde o temprano lo sacaré en Amazon, Google-Books o cualquiera de esas plataformas, pero por ahora iré colgando los capítulos al blog de Crónicas a ver si consigo un pequeño pool de lectores.
Seguramente también lo saque en Wattpad así que, ya sabéis, dadle al ME GUSTA, compartid y esas cosas, a ver si conseguimos que la Valkiria llegue un poco más lejos.
Y comentad, por Om, que es gratis.

martes, 21 de mayo de 2013

Planes B y otras noticias


Noticias y tonterías varias: y van... No sé, ya he perdido la cuenta.
Alguna vez haré alguna entrada de verdad, lo prometo. Por ahora, un montón de noticias, algunas más interesantes que otras. ;)

Planes B
Me han seleccionado un relato para la antología Steampunk de temática Gaslamp de Planes B. Para los que no sepan qué es eso del Steampunk... bueno, básicamente es un retrofuturismo que implica hacer ciencia-ficción basada en la tecnología de vapor y normalmente ambientada en una época de estética y costumbres victorianas. Por decirlo de alguna forma, el Steampunk es a la época victoriana como la Edad Media a la Fantasía Épica; hay autores para todos los gustos, unos más fieles que otros, unos con magia, otros sin ella, etc. En esta convocatoria en concreto, hablaban de Gaslamp, que básicamente implica Steampunk y su mezcla con la fantasía así que la carga fantástica o mágica del asunto debía de ser importante.
Pero... ¿cómo se pueden mezclar magia y tecnología en un ambiente victoriano (o pseudovictoriano) de forma coherente?
Bueno, yo ya lo había hecho casi sin darme cuenta cuando empecé con el mundo de Rubí. En el relato original (que podéis leer aquí) apenas se aprecia la ambientación (cuestión de espacio), no así en la novela, donde la tecnología tiene un papel muy importante ya que se presenta como una alternativa sólida a los vincios. Y ese es uno de los ejes tanto de la novela como del relato que presenté y fue seleccionado para la antología.
Allí hago un spin-off precuela de uno de los personajes, Vaio, el vincio de aire; e incluso sale Kobe, en uno de sus primeros casos. Hasta hay un pequeño (diminuto) homenaje a Rubí. Un resumen de un par de líneas:
Un nuevo invento, el dirigible, parece destinado a romper el monopolio de los barcos voladores conducidos por los vincios del aire. Vaio solo quiere volar y que le dejen tranquilo. Pero, sin saberlo, se verá implicado en una lucha de poderes entre su pasado, su presente, y el posible futuro de todos los suyos.
«El aparato era impresionante. Tenía un diseño extraño que fascinaba y horrorizaba por igual. Por supuesto, no tenía ni punto de comparación con un barco volador con sus velas henchidas de viento, pero tenía un porte majestuoso que resultaba seductor. Si un barco volador tenía la gracia y la agilidad de un delfín, un dirigible tenía la presencia solemne y fastuosa de una gigantesca ballena que se mantenía en el aire sin aparente esfuerzo».

«Cerró los ojos y llamó a los vientos para que le llevaran a su adorado cielo. «Nunca podrán quitármelo», se dijo, mientras se alejaba de la azotea y se elevaba sobre el gentío buscando las nubes. Más alto, más lejos, hasta que sus problemas fueran del tamaño de las hormigas. Hasta donde el aire faltara y pudiera decir que era eso y no las lágrimas contenidas lo que agitaba su pecho. Y cuando llegó allí arriba se detuvo y contempló el mundo a sus pies. Y supo a ciencia cierta que había hecho lo correcto. Él había nacido para volar.»
Fragmentos de No podrán quitarme el cielo por Diana Muñiz

La verdad es que me encanta este mundo, hasta he hecho mapas y esas cosas. Sí, podían quedar mejor, pero por ahora solo sirven para que yo me oriente. Como ya he dicho en alguna ocasión, tengo la novela de Rubí completamente esquematizada, se supone que debería ser fácil rellenar y rellenar pero nunca tengo tiempo de ponerme con ella. L
Pero me puse con su continuación.
Sí, sóc un cas com un cabàs :P Acabé la primera parte, a ver si me pongo con la segunda. O con la anterior... será por proyectos.

Grupo de Facebook
La verdad es que primero he pensado en publicar con el apabullante pseudónimo de Bry, vamos, como me llama todo el mundo. Ahora no creo que lo haga, porque sería un poco ridículo ponerme un pseudónimo y que to quisqui sepa quién soy. Además, qué demonios, soy yo la que escribe, ¿no?
Luego pensé en hacerme un perfil de Facebook para mi perfil de escritora y así separar esta faceta de mi vida privada. Porque, seamos sinceros, a muchos se la trae floja lo que publico o mis problemas con la novela, o que he acabado un relato... Bueno, no creo que a la mayoría de los que me conocen como escritora les interese tampoco pero... a veces me apetece contar cosas, aunque nadie me escuche.
La cuestión es que he creado un grupo de Facebook,Bry, al que podéis uniros aquí. Allí haré mis declaraciones literarias, pondré fotos molonas para que os hagáis ideas, y relatos, colgaré relatos. També pondré noticias y actualizaciones de los blogs. Puede que al principio me repita un poco por los dos perfiles, pero la idea es acabar haciéndolo solo en la página de escritora. Actualmente hay un par de relatos de las crónicas y mi avatar es Zero (más mono ^_^), la imagen de fondo es Galileo (o una ciudad futurista al azar :P ).



El Otro blog
Pues eso, he actualizado el blog de las Crónicas de Eos con algo de información sobre el sistema, en concreto, explico lo que es La Fractura. También hago un llamamiento a que comentéis qué tema os apetece que profundice en las siguientes entradas. Supongo que con el grupo lo iré actualizando más a menudo, me he propuesto que tenga algo de vidilla pero ya sabemos lo buena que soy yo cumpliendo propósitos.

lunes, 18 de marzo de 2013

Teseo X: El Precio


Ayer acabó el Teseo.
Normalmente, este concurso me produce sentimientos encontrados. El tener que someterte a las críticas de tus rivales/compañeros desde el anonimato hace que muchas veces, las formas utilizadas en dar algunas opiniones no sean las más adecuadas. El intentar “objetivizar” una opinión subjetiva, argumentándola de la mejor de las formas, hace que te ampares en la crítica constructiva olvidando, casi siempre, que al otro lado hay alguien como tú. Y siempre hay formas diferentes de decir las cosas. Después de todo, somos escritores, ¿no es así? Habla con sinceridad, como hablarías a un amigo, pero habla con tacto porque tu amigo te importa y no se trata de hacer sangre. ¿O sí?
Y a qué viene esto, os preguntaréis. ¿Tan duro fue? No, en verdad no. Hasta el último momento dudé de si presentarlo o no al concurso. A veces me pasa, odio que destrocen mis relatos favoritos. Otras veces ha sido duro pero este Teseo, en mi caso particular, ha sido un paseo por un campo de flores. Cosas raras ha habido, es cierto, pero la mayoría se ha comportado y he conseguido un.... ¡Tachán! ¡Cuarto puesto! De 36 relatos presentados. Todo un logro para mí.
Nada que decir de los justos ganadores. Después de todo, yo les había votado.
Y sin más que añadir, os dejo con El Precio, respondiendo a la pregunta: ¿Qué Deseos concedió el genio?

Prisoner by xx--ingie--xx

El Precio
Podía sentir la curvatura de las paredes bajo la palma de sus manos. Las había recorrido mil veces buscando una salida y mil veces había llegado al mismo punto sin tocar más que el metal que le aprisionaba. No había puertas, ni ventanas.
—Deseo salir de aquí —suspiró, tras recorrer una vez más la superficie combada y fría que se cernía sobre su cabeza.
Se sentó de nuevo, en la penumbra sin sentido de una luz que venía de ninguna parte. Recordó otros tiempos, cuando era joven y su mundo no se reducía a las paredes curvas de su prisión.
—¡Deseo diez putas y una jarra de cerveza! —exclamó con una mueca amarga—. ¡No! Que sea un barril entero. Para compartir. Y las putas que sean guapas. De pechos generosos y culos prietos. —Se rio al imaginarse lo que haría con esas señoritas. Pero su risa no tenía nada de alegre—. Soy un estúpido —se regañó—, mamá decía que las putas no dan la felicidad. ¡Deseo una mujer hermosa que me ame más que a nada! —Pero eso tampoco le convencía. Acudieron a su mente miles de relatos sobre el amor verdadero y todos acababan sufriendo de tal forma que deseaban morir por no vivir el vacío de una ausencia—. ¡Deseo no amar nunca! —dijo, pero cambió de opinión—. Deseo no necesitar nunca que nadie me ame.
Eso era fácil. Al menos eso lo conseguiría. Desde el agujero donde estaba, era muy sencillo pensar en deseos. Miró los grilletes, fijados a sus muñecas, y recordó un tiempo en que no los llevaba.
—¡Deseo volver atrás! —exclamó, alzando la voz. Se levantó de golpe, impulsado por una desesperación y una urgencia difíciles de comprender para alguien que gozaba de todo el tiempo del mundo—. ¡Deseo salir de aquí! ¡Deseo volver atrás en el tiempo! —gritó a la nada—. Deseo no haber encontrado nunca esa lámpara —susurró con la voz estrangulada por el dolor—. Deseo haber sido... mejor persona, no haber sido tan egoísta ni tan ambicioso —dijo, mientras lágrimas silenciosas resbalaban por sus mejillas—. Deseo no haber deseado tanto.
En ese momento, la oscuridad se hizo luz y, cuando el cielo apareció ante él, pensó por un instante que su deseo había sido concedido. Pero al ver la lámpara en las manos de un desconocido que esgrimía una expresión de satisfacción y sorpresa al contemplarle, supo que no había sido así.
Supo que nunca sería así.
Juntó las manos y, como buen esclavo, agachó la cabeza en señal de respeto y obediencia. Sabía lo que tenía que hacer.
—¿Qué desea, mi amo?


sábado, 9 de febrero de 2013

Cumpliendo propósitos de año nuevo

Es sábado y toca una nueva entrada en el blog*.
Y no tengo muy claro de cómo hacerlo.

Podía hablaros de algunos de mis proyectos pero estoy en ello (ahora estoy escribiendo aquella novela steampunk que no estaba escrita pero sí esbozada y cuando esté algo más avanzada ya os daré el coñazo con ella). Podía hacer una No-reseña... Quiero hacer más, pero la semana pasada hice una y esto no es un blog de reseñas, sorry. ;) Podía poner uno de mis relatos cortos pero... A quién voy a engañar, me apetece divagar un rato.

Ayer vi un vídeo de esos que circulan por las redes sociales, en este te pedían que te imaginaras lo que querías hacer con tu vida si no te preocupara el dinero. Decía que la mayoría contestaba escribir un libro, pintar un cuadro...  Me sentí muy poco original. Sí, yo formo parte de una de esas personas que si no necesitara el dinero para poder vivir, se pasaría el día escribiendo.

No quiero escribir para hacerme rica; me gustaría ser rica para poder escribir todo lo que quiero.

A mí no me importaría que fuera mi trabajo aunque probablemente me daría un extra de nervios que no sé si me afectaría del todo bien. Acabar eso porque tienes que hacerlo, sin excusas de bloqueos, páginas en blanco o porque te apetezca escribir otra cosa. Nunca he estado en la situación de escribir por necesidad y obligación, así que no me veo con capacidad de valorarlo como si fuera mi profesión. No es mi profesión, es lo que soy (o intento ser).

Pensar en beneficios, público... Estoy convencida de que ahí fuera está mi público y ni siquiera tengo que buscar mucho ya que lo que escribo podía calificarse de “comercial”. ¡Si hasta he conseguido medio gustar a un ama de casa que solo lee novela negra y rosa!

Solo tengo que conseguir que me lean. ¿Y cómo? Y ahí es dónde está mi pequeño problema. ¿En un mar lleno de peces de colores, cómo vas a convencer a todo el mundo de que el tuyo es el pez bueno? Y ahí empiezan nuevos problemas. Por si no fuera poco escribir una novela, corregirla, y (con suerte, algún día) publicarla, luego te toca venderla.

¡Hola, buenos días! ¡Avon llama a su puerta!

Sí, ahora vender libros es casi como ir puerta por puerta con el añadido de que seguramente no serás el primer vendedor que pase por allí y la persona que esté al otro lado ya esté hasta las narices de gente como tú que intenta colarles sus productos. Pero seguimos haciéndolo, seguimos escribiendo y seguimos intentando que nos lean.

Ganar dinero con ello... Este año he ganado 7.60 céntimos. Ya puedo comprarme un café y una pasta en el Starbucks.

Y sin embargo... no he dejado de escribir. No he dejado de sacar historias de mi cabeza, de imaginar nuevas, de retorcer antiguas. Y no he dejado de pelearme con propuestas editoriales y me he mordido las uñas ante cada nuevo mail deseando que sea la respuesta que estaba esperando.

Por eso sé que nunca dejaré de hacerlo. No me haré rica escribiendo, lo sé, pero con suerte, algún día conseguiré algo de tiempo para poder dedicarme a ello, un poquito, con calma. A lo mejor algún día encontraré a alguien en el metro leyendo una novela mía o alguien que no conozco me escribe para decirme lo mucho que le gustó uno de los relatos que colgué en el blog.

¿Qué? Ilusión es lo que más tengo. No pienso perderla por nimiedades.
La próxima vez contaré un chiste y me haré un esquema antes de empezar a desvariar. Lo prometo. ;)

Pirate Ship Book Alterationby *wetcanvas




*lista de propósitos de año nuevo. Propósito 3; actualizar el blog con frecuencia.

sábado, 2 de febrero de 2013

Esto NO es una reseña

Codex Alera vs. Dresden Files


No soy mucho de comentar los libros que leo de forma objetiva así que no esperéis una reseña concienzuda y pensada cantando las alabanzas de un obra porque yo no funciono así. Mi forma de lectura es la siguiente: cojo un libro, lo leo... y valoro el tiempo y las ganas que me va a llevar devorarlo. No tengo mucho tiempo para leer, así que lo hago a intervalos de 20 minutos de metro, pero si cuando llega mi parada, reniego y veo que quiero seguir leyendo, entonces busco tiempo de debajo de las piedras y no hay ordenador, niño, o deberes hasta que acabe.
Nunca diré que un libro es malo porque a mí no me haya enganchado. Tampoco diré que sea bueno porque lo haya hecho, pero sí diré que me ha gustado (y que probablemente esté narrada en un tono ágil porque estoy de barroquismos y petulancias hasta las mismísimas) y al final, eso es lo que a mí me importa.

Otro de los motivos por los que no voy a hablar de reseñas es porque no voy a hablar de un libro o de una obra, voy a hablar de dos. De dos series completamente diferentes como son Codex Alera y Dresden Files que lo único que tienen en común es estar escrita por la misma persona, Jim Butcher,  y que supere la velocidad de lectura con cada uno de ellos.

En Dresden Files nos narran las aventuras de Harry Dresden en primera persona, siempre desde su punto de vista ácido, a veces un poco amargado, otras veces un poco anticuado... Ves el mundo que le rodea bajo sus ojos y su personalidad y, poco a poco, conforme él los conoce, los vas conociendo tú. Dresden es un héroe de principios pero un antihéroe de formas y se supone que es un mago poderoso pero no “especialmente” poderoso, pero va ganando fuerza (y debilidad) con los amigos que hace y que, poco a poco, acaban siendo tan imprescindibles como él mismo.
Es fácil reírte en uno de los libros de Dresden. Siempre, siempre hay algún momento que te arranque una carcajada. Es fácil sentir temor por el personaje (aunque más por sus amigos, ya que, después de todo, el libro está en primera persona). Y, con una fórmula ágil, en ocasiones un poco oscura, te mete en un mundo propio que acabas conociendo como el tuyo.
Cada libro es autoconclusivo pero tienen una cronología dentro de la saga y en algunos pasan algunas cosas que marcan definitivamente todos los posteriores. De los que he leído (y he leído todos los que están en castellano, es decir, hasta El Trono Blanco que es el número 9), quizá el 3, la Tumba y el 6, Derecho de Sangre, son los que más determinan la trama posterior, pero siempre, siempre, hay algo que permanece en todas las novelas y que marca de alguna forma la siguiente. Ya sean monedas, deudas o aprendices. Además, en todos los libros se muestra un poquito de la misteriosa madre de Dresden y algo que no acaba de cuadrar y que intriga y engancha a partes iguales.

The Dresden Files by Gir-of-Spades


De Codex Alera solo he podido leer el primero, al parecer hay seis, y viendo los títulos... creo que me acabo de tragar un spoiler. ¬_¬ (Uno más que evidente, por cierto. Es imposible que alguien acabe el libro sin sospecharlo). En estos libros, Butcher utiliza la tercera persona subjetiva desde diferentes puntos de vista. No pone el nombre en el capítulo, como hace Martin, pero con una sola frase al principio ya te queda claro de quién estamos hablando. Mención especial reciben los “malos”, que antes de que acabe el libro ya te importan tanto como los “buenos”.
El protagonista es Tabi, un chaval sin furia. Las furias son como espíritus de los elementos (tierra, agua, fuego, aire, madera y metal) que se enlazan con los humanos como si fueran su familiar mágico. Se enlazan según su carácter y el de su amo, así que, según la persona, tiene furias más o menos fuertes o pueden tener más o menos furias.
Tabi no tienen ninguna y es la única persona de Alera que no tiene. Eso no significa un “hazte con todos” en plan Pokemon ni la búsqueda de una furia. Las furias no se buscan, se encuentran antes de entrar en la adolescencia. Además de tener una mascota que puedes llamar, cada furia da determinadas habilidades a su artífice y el uso de algo parecido a la magia.
En este mundo, Tabi es como un lisiado que puede correr, o un ciego que puede ver. Pero tiene un talento muy especial: es muy listo y piensa muy rápido. Y eso algo que no solo se dice sino que se demuestra en varias ocasiones durante la novela. Algo que, por otro lado, también es emblema de Harry Dresden ya que nunca gana por ser el más poderoso (y por el factor suerte/destino).
Supongo que los señores de RBA decidieron que su título original, Las Furias de Calderon, podía malinterpretarse. Es cierto, puede hacerlo. Siempre da más miedo la furia hooligan de un campo de futbol que la de un pequeño municipio aragonés, así que lo llamaron las Furias de Alera, aunque, si lees el libro, te das cuenta de que el primer título tiene muchísimo más sentido.

Me encantaría liarme a comentar los libros pero ya no sé cómo hacerlo sin soltar spoilers a patadas. Solo decir, que espero con ansias una continuación y no me importa de qué saga sea, seguramente, lo devoraré en dos días y lo releeré de aquí a un mes.

Por ahora, la RBA me ha dado otra alegría, una que llevaba esperando desde que me leí Barrayar, de Louis McMaster Bujold, hace mil años: un libro sobre Ivan Vorpatril. En la próxima No Reseña, hablaré de la saga Vorkosigan. ;)

Bernard & Brutus, de Codex Alera by Sandara



sábado, 26 de enero de 2013

Verbenas, petardos y hogueras

Hacía mucho que no hacía una pequeña aportación literaria en la página principal. Esta es una cosilla que escribí para el Teseo, un concurso de microrrelatos que se organiza desde la página del Multiverso y al que os invito a participar.
En este caso, fue mi aportación a la pregunta: ¿Qué pasa en el solsticio de verano? Por motivos míos de inseguridades y cosas varias, participó en la sección de fuera de concurso. Pero bueno, creo que no está mal del todo.
Disfrutadlo, o eso.

Verbenas, petardos y hogueras

—Cada Sant Joan es lo mismo —dijo la señora toda compungida, con un marcado acento local. El policía echó una ojeada alrededor, puntillas de ganchillo sobre cada mueble y una imagen de La Moreneta presidiendo la entrada—. Discusiones de borrachos, petardos y hogueras. Esto, antes, era un barrio tranquilo. Una zona buena, ¿sabe? Y celebrábamos Sant Joan. ¡Y cómo nos divertíamos! ¡Menudas verbenas hacíamos! Eso sí que eran tiempos. Y entonces llegaron ellos. Ya sabe, ellos: los moros. Están por todas partes y gritan mucho. Anoche mismo, no hacían más que gritar. Y claro, nadie sabe lo que dicen pero gritan mucho. Borrachos, seguro. ¿Sabe usted? Y luego los petardos, muchos petardos. Y el niño aquel que no paraba de llorar. Porque mire, yo no soy quién para decirle a nadie como se cría un hijo pero así no se hace, así no, no señor. El niño llorando toda la noche. Hasta que al final calló. Y luego sirenas y más sirenas porque habían hecho una hoguera, ¿sabe usted? Y claro, tampoco piden permisos porque son como animales. Y ahora ustedes, ¿no? Que yo no quiero hablar mal de esta gente, que Dios sabe que soy una buena mujer y no me gusta juzgar sin conocer pero… son mala gente. Se lo digo yo.
*
—¿Por qué no le dijiste nada? —dijo su compañero cuando la puerta se cerró—. ¿Por qué no le dijiste que no era una discusión de borrachos? ¿Por qué no le dijiste que no fueron petardos  sino disparos? ¿Por qué no le dijiste que era una casa la que estaba ardiendo y no una hoguera? ¿Por qué no le dijiste por qué el bebé dejó de llorar y que si nos hubiera llamado cuando todo comenzó quizá aún estaría vivo?
—Porque ya lo sabe —suspiró él, agitando la cabeza—. Piénsalo por un momento: ¿desde cuándo los “moros” celebran Sant Joan?


sábado, 19 de enero de 2013

Escribiendo Sexo

Imagen sacada de Google

O con ganas de conseguir lectores a base de polémicas. Porque, sí hijos míos, parece mentira pero en pleno siglo XXI hay gente que se escandaliza cuando hablamos de sexo. SEXO. Y no, no voy a hablar de 50 sombras de Grey. Creo que ya se ha dicho todo lo que se tiene que decir sobre el tema.
Unos cardan la lana y otro se llevan la fama.
Hace tiempo, me labré cierta reputación de meter demasiadas escenas de sexo. Voy a decirlo, soy un poco mojigata para hablar de según qué temas y como alguien saque esto en una conversación pública, me pondré colorada, me taparé la cara con las manos (sí, aunque suene a cliché, yo hago eso) y me saldrá humo por las orejas (esta vez sí, en sentido figurado). Así que imaginadme a mí, toda modosita, escribiendo escenas de sexo con todo lujo de detalles y luego, dándole la novela a su madre para que se la lea.
Bien, por suerte siempre he sido buena creando metáforas.
Sí, eh... ¡A mi madre le gustó la novela! No faltó el comentario de «demasiadas escenas de sexo», pero... ¡Ey! ¡A mi madre le gustó la novela!
Imagen de alguien sacada de google ¡sorry!
Luego ha habido otras novelas, otras historias, no en todas hay sexo pero en un proyecto en concreto el sexo tiene bastante importancia ya que la relación entre los protagonistas comienza con eso y se basa en eso, al menos, al inicio. Sí, hijos míos, estoy rozando la barrera psicológica que separa los géneros literarios. Ahora mi hermana, arrugaría el entrecejo de forma sutil y recurriría  a los miles de tópicos que pueblan un género del que nunca ha leído nada: ¡Oh, qué moñas!

Pues esa es la fama que lastra la novela rosa. Un exceso de glucosa.
He leído de todo, lo admito. Y sí, hay veces que necesitas un momento bonito cuando los protagonistas pasan por un auténtico infierno. Pero decir que por eso es moñas es como decir que por poner una cucharada de azúcar al café cargado eres una persona empalagosa. Hay de todo en la viña del señor, hijos míos, generalizar está feo.
Pero hace tiempo que me voy metiendo en terrenos más pantanosos que el sexo típico. Y ahora es cuando me pongo roja, escondo la cara y me sale humo de las orejas porque toca salir del armario. O mejor, que mis personajes salgan del armario. Porque lo que estoy escribiendo no es una cosa que se balancee por la ciencia ficción adentrándose en la novela rosa, no, se está metiendo en un precioso color morado. ¿He dicho ya lo buena que soy con las metáforas?
Estoy escribiendo homoerótica.
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Llamen a la Inquisición! ¡¿Es que sus padres no la educaron bien?!
La cosa comenzó con un reto personal. La verdad es que en las Crónicas salen escenas de sexo (no lo habríais dicho nunca, ¿verdad?) y sale un personaje bastante importante que es homosexual. La cuestión es que, en la segunda parte, bien... hay un fundido en negro. Hasta ese momento había escrito todas las escenas con lujo de detalles (demasiados, dirían algunos) pero en este caso, mi mente dieciochesca se vino atrás y no pudo hacerlo.
Y entonces fue cuando una amiga escribió para mí “la escena que debió ser y nunca fue”. Y después de ese vino otro. La cuestión es que me prometí a mí misma que si estaba convencida de que eso no estaba mal, ¿por qué no era capaz de describirlo? Así que una buscó una fuente fidedigna de documentación*. Por supuesto. ¡MANGA! (*nótese el sarcasmo pero... bueno, fue lo que hice. :P)
El Yaoi era un género que no me había llamado mucho. Sabía que existía pero todavía recuerdo que saqué el zumo por la nariz cuando descubrí que Toya y Yukito (Cardscaptor Sakura) no eran “amigos” exactamente. ¡Adiós a mi inocencia! 
©Cardscaptor Sakura

Una vez superada cierta aversión inicial (atavismos sociales demasiado arraigados) la verdad es que el género me encantó. Consiguió algo que no me había pasado nunca con el Shojo, y era que me importaran los dos protagonistas. Sí, en el Yaoi los roles están muy marcados y no tienes dudas en ningún momento pero... De alguna forma extraña, es más fácil identificarse con un uke yaoi típico que con una chica japonesa al uso. Es una pareja en la que se tratan como iguales (bueno, si no lo hacen son más por cuestiones jerárquicas que no de sexo), sus objetivos son los mismos y las conversaciones son de igual a igual. Y eso en un Shojo es imposible.
Curiosos del tema, recomiendo un par de series con el balance justo de sexo y romanticismo, Junjou Romantica y Sekaiichi Hatsukoi (esto sería más tipo culebrón típico) y Ai No Kusonabi (que a mí me pareció muy dura, que se aleja de los tópicos que uno establecería en el tema, sobre todo la parte de la glucosa).
Después de eso he leído varios comics (japoneses, americanos y producto nacional) y he tenido la suerte de toparme con alguna novela muy buena (mi introducción en el género fue con Juegos de Seducción y la calificaría como muy, MUY, recomendable).
Pues lo dicho, un mundo entero para descubrir más allá de las convenciones sociales. 
Apa, ya me he ido por la ramas. Volviendo al tronco principal, en alguna entrada de este blog comentaba que me sentía más cómoda escribiendo sobre chicos y que mis personajes masculinos me gustaban más que los femeninos. Así que una parte de mí siente que lo que ha hecho ha sido tirar por el camino fácil (excepto con las escenas de sexo que tardo HORAS en escribir menos de quinientas palabras).
Y claro, también está el placer culpable de sonrojarme, taparme la cara y hacer que mis orejas echen humo.
©Sekaiichi Hatsukoi


miércoles, 9 de enero de 2013

El fuego dormido

¡Ey! Una semana entera sin actualizar. Pero dije que iba a hacerlo más a menudo y a hablar de los proyectos que tengo porqueyolovalgo.
Lo último que he «acabado» (y lo pongo entre comillas porque no se puede considerar acabado ya que le falta una trama paralela para acabar de ligar el conjunto aunque la historia principial ya está escrita) es una novelita de Steampunk o algo así.

La verdad es que cuando escribí Rubí hace milenios (bueno, milenios no pero cuatro buenos años sí que hace) la historia creció enseguida en mi cabeza. Tomé notas, hice esquemas, escribí unos cuantos capítulos e, incluso, redacté el final porque sencillamente me encantaba y la historia estaba bien. No pedía más.

Y andaba yo escribiendo y pensando (pensar es malo para la salud) y, de repente, se me ocurrió la segunda parte. No tiene casi nada que ver con la primera pero retoma la historia (que no necesitaba ser retomada) cinco años más tarde, con un protagonista ya adolescente. Y, seamos sinceros, los niños son un encanto y dan muchísimo juego pero es más divertido escribir sobre adolescentes. Y si quieres meter conflictos e inseguridades no hay nada mejor que uno de esos sacos hormonales.

¿Tiene sentido por sí solo? Hombre, sí, se aguanta bastante porque se mencionan los acontecimientos importantes de la primera parte dentro de la trama y el peso de la acción lo aguanta algo completamente nuevo.

¿Vas a acabar de una p*** vez la novela de Rubí? Algún día. La verdad es que es el borrador que tengo más trabajado así que tiene pinta de ser mi próximo proyecto NaNoWriMo.

¿Escenario Steampunk? ¿No iba de gente con poderes elementales? Sí, pero dentro de un escenario que sería equiparable a principios del siglo XIX. Hay automóviles, el cine comienza a conocerse, algunas casas tienen teléfonos y hay trenes y ¡dirigibles! ¿Y cómo se come esto en un mundo donde se hay esclavos súperpoderosos? Pues forma parte de la trama principal, los que abogan por apostar por un camino tecnológico completamente nuevo y que no use vincios (nombre que reciben estos esclavos súperpoderosos y súperesclavos) y los que intentan mantener el poder a la antigua usanza.

Y, además, hay una guerra encubierta de vincios liberados.

Y, también, una historia de amor un poco especial.

¡Y mil elefantes!

«Los árboles habían comenzado a mostrar sus galas de otoño y el rojo se mezclaba entre los pardos y los ocres que cubrían la zona residencial de Mivara. La pequeña ciudad había crecido lejos del ruido de la capital; los vientos de la guerra apenas eran una molesta brisa en el extremo del país en el que se encontraba y nada parecía alterar la monótona tranquilidad de un lugar que parecía congelado en el tiempo.»

The fire in your eyes by lost-in-dreamsxo

«—Creo que ese es nuestro nuevo vecino —dijo Pazme asomando la cabeza para aparcar el coche con su habitual estilo que consistía en agitar a todos los tripulantes del vehículo como si fueran ingredientes en una coctelera. Con su posición y dinero, podía permitirse un chófer diferente para cada día de la semana, pero a Pazme le encantaba conducir su descapotable. Se quitó las gafas de sol para inspeccionar de arriba a abajo, con una precisión que solo se podía calificar como milimétrica, al hombre uniformado de cabello oscuro que en ese momento descendía de uno de los coches aparcados—. El capitán Aizoo, creo que me dijo vuestro padre. No lo sé, soy malísima para los nombres.
—¿Solo para los nombres? —masculló Reyja.
—No seas malo —protestó su hermana dándole un golpe en el hombro. Reyja suspiró aburrido y sonrió, su hermana solía ser demasiado inocente y apenas era capaz de captar la broma inherente en el comentario.»

viernes, 4 de enero de 2013

Perfecto


Me he propuesto actualizar el blog más a menudo, aunque sea con entradas más cortas y siempre que no tenga nada nuevo que contar puedo hablar largo y tendido sobre mí y mis proyectos porque... escribo ¿lo sabíais?
En esta ocasión quiero hablaros de Perfecto.
Perfecto es una novela corta de ciencia ficción. Puede que sea la novela de ciencia ficción con más ciencia de las que he escrito y parte de unos personajes potentes y de una premisa interesante: ¿los monstruos nacen o se hacen?
El tema que trato no es un tema novedoso, ya se ha hablado de la clonación miles de veces así que uno podría pensar que se trata de más de lo mismo pero no es así. Quizá sea prepotente por mi parte pero lo que para mí es su punto fuerte para otros es su debilidad, y es la exploración de los sentimientos humanos. El meterse en la cabeza de alguien y sentir sus miedos y sus aspiraciones, quizá de una forma demasiado sentimental para ser bien valorada por los típicos lectores de ciencia ficción.
Hace tiempo que lo intento pero no consigo hacerme oír: lo que vendo es ciencia ficción para aquel que no lee ciencia ficción. La ciencia ficción es la excusa para que desarrollen una serie de historias que en otro contexto no tendrían la misma cabida pero no es leitmotiv de la obra, lo es las relaciones entre los personajes y la forma que tienen ellos de actuar ante lo que les rodea.
En Perfecto se habla de la búsqueda de la inmortalidad, de la ciencia como razón de ser por encima de cualquier tipo de ética que se revela como un lastre para el conocimiento, habla de racismo y trata, sobre todo, de un niño, de un niño muy especial; un niño perfecto.
Perfecto está ambientada en el universo del Sistema Eos, en una de las lunas de Origen, pero se trata de una historia completamente independiente y autoconclusiva.
¿Qué por qué lo hago en el sistema Eos cuando esa historia se podría contar en otro sitio? Buena pregunta, supongo que me gusta mi escenario e ideé esta historia para mostrar cómo era la gente de Origen. No soy muy inteligente. Me gusta contar mis historias antes de devanarme los sesos intentando averiguar cómo demonios voy a colocar una cosa así.  Seamos sinceros, ciencia ficción para no amantes de la ciencia ficción y novelas que están todas inmersas en el mismo universo.
Una locura, ¿verdad?

«Le costaba respirar, cada vez era más difícil hacerlo. El aire hervía al contacto con sus pulmones y salía convertido en un vaho febril. Cualquiera en su situación pensaría que estaba cerca, que pronto llegaría su momento. Ridículo. ¿Cómo podía ser la muerte su momento o el momento de alguien? Era el punto de inflexión en el que te dabas cuentas de todos los momentos que no podrías vivir. Él tenía esperanzas; tenía sueños. Tenía más esperanzas y sueños que cuando era joven y solo vivía por el maldito trasto. Tenía planes y quería verlos cumplidos.»

Violín by Abigel

«No debía tener más de catorce años, apenas si podía ser considerado un adolescente. Una mata de gruesos rizos rubios perfilaban las finas líneas de su rostro, remarcando sus pómulos y una mandíbula fuerte que se acentuaba con la edad. Sus ojos, de un azul tan eléctrico que la hacían dudar que fueran reales, la observaban sin parpadear a través de sus largas pestañas. Al principio le resultaba incómodo sostener esa penetrante mirada que parecía desafiarla a cada momento. Tardó un poco en darse cuenta de que era la forma de mirar del joven y que no había malicia alguna por su parte. Pero tenía una mirada tan magnética que la hacía estremecer, por eso, siempre intentaba evitar el encuentro de esos ojos.»